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domingo, 7 de agosto de 2011

MAMAS: En forma y «bien sujetas»

El sujetador debe cumplir unos requisitos en función del deporte que se practica. De lo contrario, además de la caída de los senos, pueden producirse daños en los nervios de los brazos, problemas de cuello y espalda y mastalgia o dolor de mamas

La gravedad termina echándose encima, por inexistente que pareciera en las playas de Santa Mónica de los años 90. Porque los rítmicos y acompasados movimientos de los pechos de las vigilantes de la playa nada tienen que ver con el vaivén de los otorgados por la naturaleza.

Estos no se mueven sólo de arriba abajo, y para que trabajen «en equipo» es necesaria una buena sujección que, a su vez, evita riesgos para los senos.Así lo afirma Carlos Vázquez, presidente de la Sociedad Española de Senología y Patología Mamaria. «Es necesaria una buena sujección para evitar que la mama esté péndula o colgante». Y esa es precisamente una de las grandes preocupaciones de la mujer, que caigan. «La mama no tiene musculatura y la piel va perdiendo elasticidad.

Si el tamaño del seno es mediano y la persona corre, por ejemplo, puede que haya más caída con el paso del tiempo», matiza Vázquez.De los nerviosPero los problemas derivados de una mala elección del sostén van más allá. Según explica a este semanario Julie Steele, ex presidenta de la Sociedad Internacional de Biomecánica y directora del Laboratorio de Biomecánica de la Universidad de Wollongong (Australia), «los sujetadores mal elegidos y que no quedan bien ajustados pueden provocar daños en los nervios de la parte superior del brazo». Steele especifica que «puede darse un entumecimiento del dedo meñique de la mano debido a que el nervio braquial –que cruza el hombro para sujetar el brazo–, queda comprimido si los tirantes están demasiado apretados y dejan marca en el hombro». Otra de las consecuencias es una «mastalgia no cíclica» o dolor mamario, y dolor de cuello y espalda, según aclara la experta.Estos síntomas llegan a ser tan severos que, aunque parezca exagerado, «pueden llevar a las féminas con pechos grandes a buscar la reducción mamaria o a dejar de practicar deporte».Para no pasarse de ajustada ni quedarse corta, existen en el mercado multitud de modelos deportivos que varían en función del deporte que se practica, pues éste influye en la dirección del movimiento de los senos. Por ejemplo, se necesita mayor sujección «en actividades que implican movimientos verticales repetidos del tronco (como montar a caballo), y en particular, cuando los pies contactan con el suelo (como ocurre al correr)», dice Julie Steele. No obstante, se puede levantar un poco la mano en deportes menos intensos, como andar, o donde el movimiento del tronco es mínimo (caso del ciclismo).

En lo que se refiere a los deportes de contacto, es conveniente que la prenda esté acolchada.TallasCaso especial es el de las mujeres que tienen pechos grandes, ya que éstas necesitan un sostén bien estructurado, que sea más de apoyo que de compresión. Así, «deberían buscar aquel que encapsule los senos (es decir, con cazuelas o aros en los que colocar cada pecho y que queden «encajados» para limitar el movimiento ascendente», comentan los expertos.Para probar cuál es el que más conviene los expertos recomiendan «saltar» un poco para ver el movimiento que consigue.


fuente: la razón

jueves, 2 de junio de 2011

Breve historia del sujetador

La forma de vestir de cada época, ha decidido la forma que debe tener la ropa íntima.

La propia evolución de las estéticas de cada momento, han impuesto de forma decidida qué se había de usar y qué no, tanto en hombres como en mujeres.

Sin embargo está claro que la morfología femenina, ha requerido artilugios y piezas de ropa interior que ayudaran a modelar la figura. La Historia nos enseña, que el sujetador ha acompañado a las mujeres siempre asociado al concepto estético de cada momento. El pudor, la comodidad, la seducción, la protección, el estilo de vida o la distinción, han marcado la función a cumplir del sujetador.

Las primeras en utilizar una pieza que sujeta el pecho fueron las mujeres de Creta unos 1.700 años a. de C,. Con el fin de “sujetarlo”. Entre las Romanas llevar sujetador, (strophium) significaba no sólo sostener los pechos sino ser civilizadas, Las mujeres bárbaras no llevaban nada y los pechos iban libres.

Sobre 1550, Catherine de Médicis, esposa del Rey Enrique II de Francia, introdujo las tallas ajustadas y los pechos oprimidos con sus corsés, unos artefactos diseñados para estrechar la cintura de las mujeres desde 12, hasta 32 centímetros, realzando el busto.

Eran muy incómodos y dolorosos. Catalina de Médicis puso en vigor una prohibición a las cinturas anchas para asistir a la Corte Real de Francia en 1550. Así se iniciaron 350 años de tortura para las mujeres, que vivían con el diafragma oprimido constantemente por las rígidas varillas de los corsés.

Los salvainfantes o los miriñaques aprovecharon la estructura rígida de los corsés y unos tirantes, para sostenerse.

La moda de los miriñaques, provocó que además de las "carcasas" de metal de los corsés, també hubiera carcasas de metal para "abombar" las faldas.

En 1832, la familia Peugeot, constituyó su empresa y de la fabricación de hojas de sierra, pasaron también a producir ballenas para corsés y después miriñaques. En 1897 fundaron la "Société des Automobiles Peugeot".

Tanto si era verano como si era invierno, el corsé provocaba problemas para respirar y, con frecuencia provocaba desmayos, pero las mujeres de la alta sociedad europea lucían una figura entallada y hacían evidente que no estaban embarazadas y si lo estaban, lo disimulaban.

Por este motivo no era extraño padecer sofocos, problemas menstruales y abortos.

¿Quién inventó el sujetador?

Existen varias versiones sobre quién inventó el brassiere, según algunos textos que hablan de este tema dicen que la creadora es la francesa Hermine Cadolle que en 1889 diseñó el primer modelo de brassiere formado por dos pañuelos blancos con una cinta rosa que los unía en el centro del pecho. Así pues fue la primera pieza para sostener el pecho apoyado en los hombros ya la que ella llamó "le bien-être".

En 1893, Marie Tucek patentar una pieza apoyo de pecho; eran dos bolsas separadas para cada pecho con tirantes que pasaban a los hombros y se unían con corchetes metálicos
Otros dicen que lo inventó Charles Debevoise el año 1902 o por Philippe de brassiere de donde viene el nombre.Charles Moorehouse creó una pieza que se hinchaba y engrandecía los pechos. Consistía en unas copas de hule rellenas de aire que sostenían cada pecho, y un diseño de tirantes, muy cercano a la ropa interior actual.
En 1907, el sujetador aparece mencionado por primera vez en la revista "Vogue".
En 1912, el diseñador Otto Titzling dijo que había diseñado un sujetador para la cantante Swanhilda Olafsen, en la que se inspiró para el diseño. Otto no patentó su diseño, por lo que perdió la oportunidad de figurar como el creador del sujetador moderno.

Paul Poiret inició la batalla contra el corsé y encontraba ridículas a las mujeres de busto curva y culo prominente. En 1906 diseñó un traje sencillo, entallado directamente bajo el pecho y que caía recto hasta los pies. La nueva mujer del diseñador era modesta, joven y de movimientos descaradamente libres. Bajo sus vestidos se escondía la figura y no un corsé.

Cuando Estados Unidos entró en la Primera Guerra Mundial se pidió a las norteamericanas porque den sus corsés metálicas para uso militar (en total 28.000 toneladas de metal). Con todo este metal se construyeron dos naves de guerra.

Pero el primer sujetador moderno que se patentó fue invento de Mary Phelps Jacob el año 1913, en la ciudad de Nueva York. Mary, era hija de Robert Fulton (inventor de la máquina de vapor), y acababa de comprar un vestido de cocktail para lucir en una fiesta.Se dió cuenta de que el corsé se le veía y con dos pañuelos de seda y una cinta, anticipó el sujetador moderno. El 3 de noviembre de 1914 lo patentó.

¿Cómo se dio a conocer?

Si con alguien se le debe la popularización del sujetador como pieza fundamental para lucir la sensibilidad femenina, es Jane Russell que en la película "El bandido" lució el sujetador diseñado por los ingenieros aeronáuticos de Howard Hughes y evidentemente lo popularizó.

El sujetador tal y como lo conocemos, fue la consecuencia del requerimientos de lo que estaba de moda en la ropa exterior: menos vergüenza, más seducción, enseñar partes del cuerpo ...
Hasta los años 50, muchas mujeres habían utilizado bandas anchas para suprimir el pecho.
El uso del sujetador se generalizó desde el mismo momento en el que se imitó a las estrellas del cine:
La mayoría de las mujeres soñaba con lucir unos pechos misiles y emergentes

Ida Rosenthal, inventa las tallas y las copas

Esta emigrante rusa, afincada en EEUU, combinando su propia experiencia en el mundo de la moda y los patrones de papel, reunió a las mujeres americanas en categorías según el tamaño del busto, y creó una línea de sujetadores que realzan la figura femenina sin importar su edad, desde la pubertad hasta lamaduresa. Introducir las diferentes tallas de sujetadores por tallas en la copas ya las que se identificaban por las letras del alfabeto: A, B, C y D.

En Mayo del 69, las feministas quemaban sujetadores para liberarse de la opresión de los hombres y de la prisión de sus sujetadores.

Con la influencia del movimiento beatnik y la moda natural, tuvo cierto retroceso, recuperado los después, para convertirse en la estrella de la lencería femenina.
Y entretanto se sucedieron momentos en los que se escondían o se simulaba tener más de lo que en realidad se tenía apareciendo las copas, y los replenats.
Lo que no cabe duda, es que Atender las necesidades de las usuarias
Acercarse a las necesidades de la usuaria, ha hecho evolucionar el sujetador: seducción, moda, función, precio, necesidad, ... y por tanto los establecimientos y las maneras de vender.
el sujetador es una icono de la feminidad.

Las motivaciones de compra tienen que ver con las situaciones de uso

· Se ha comprado un sujetador y busca un vestido

· Se ha comprado un vestido y busca un sujetador

· En el embarazo o en período premenstrual se transforma el pecho y necesita un sujetador confortable

· En periodo de lactancia quiere un sujetador para que le ayude.

· En tratamientos de la piel o alergias quiere un sujetador de algodón
... En definitiva, el sujetador es una pieza "de ocasión de uso".

Al final, cada mujer busca el sujetador que desea, más allá de recomendaciones o necesidades. Sus emociones pueden más que cualquier otra consideración.



fuente: mitos y leyendas del sujetador

sábado, 7 de mayo de 2011

La talla del sujetador

Elegirlo mal ocasiona dolor de espalda o cabeza, deformaciones de postura y hasta padecimientos mamario.

El sujetador, mucho más que un ícono de feminidad, es una prenda de mucha utilidad, que debe elegirse con cuidado a la hora de adquirirlo, porque una mala elección te puede provocar dolores de espalda y cabeza, deformaciones de postura y hasta padecimientos mamarios. Por eso, conocer tu tipo de busto y tu talla es fundamental para escoger el modelo de sostén que tu pecho necesita.

Un estudio hecho por médicos de la Sociedad Española de Senología y Patologías Mamarias, en colaboración con la Asociación Española contra el Cáncer, afirma que el 94% de las mujeres españolas desconocen cuál es su talla de brassiere y el 70% no usan la talla que les corresponde.
Brassieres inadecuados
Hasta un 80% de las mujeres españolas, y por lo tanto también la mayoría de las mujeres del mundo, padecen algún tipo de patología mamaria a lo largo de su vida, por llevar un sostén que no se adapta a las características de su seno, asegura Francesc Puertas, responsable de la marca Belcor Pharma.
Los médicos especialistas en Senología detectaron que la mayor parte de las consultas por dolores mamarios que reciben, son causadas por el uso inadecuado del brassiere.
Esta observación llevó a la Asociación Española Contra el Cáncer y a la marca Belcor Pharma a informar a las mujeres sobre cómo escoger y usar un buen sostén.
Escoge bien la talla
Las mujeres se fijan más en el diseño del brassiere que en su funcionalidad. Debes escoger tu talla adecuada, porque de lo contrario, por motivos estéticos puedes jugar en contra de la finalidad del brassiere y a la larga provocarle daños a tu busto.
Talla de espalda: Tu talla de sostén es la medida de tu tórax. Mide en pulgadas el contorno de tu tórax bajo el busto y súmale 3, ésa es tu talla.
Talla de copa: Es la profundidad de tu seno y se denomina con letras A, B, C o D.
Un bra para cada busto
El sostén es una obra de ingeniería, cada corte y costura definen la forma de tu busto. Así que para conseguir un buen brassiere, debes tomar en cuenta su diseño y su confección, y las claves son las siguientes:
Copa: No debe presionar el busto sino sólo sostenerlo. Tampoco debe partirlo en dos con su borde superior. Después de ponerte el brassiere, mete tu mano y levanta cada uno de tus senos para que quede lo más elevado posible dentro de la copa. No uses brassieres de media copa más que en ocasiones muy especiales, pues son sensuales pero no sostienen bien tu busto.
Espalda: Debe ser exacta a la medida de tu tórax. No debe quedar espacio entre el frente del bra y tu esternón. Tampoco debe apretarte porque se te hacen lonjitas en la espalda y cortas tu circulación. Su circunferencia jamás debe aplastar tus senos.
Tirantes: Para levantar mejor tus senos, deben ser anchos y no bajar rectos sino inclinados. Ajusta los tirantes lo suficiente para levantar tu busto, pero no tanto que se marquen en tus hombros. Colócalos justo sobre el hueso de tu hombro.
Varilla: Nunca debe aplastar al seno ni dejar un espacio bajo éste. Cuida mucho que sus orillas no se claven en tus senos.
Broches: Ajústalos a tu medida de espalda. No dejes que el brassiere gire en tu torso.
Distintas variedades
El sostén ha ido evolucionando conforme a la moda, pero también se ha ido adaptando mejor a nuestras necesidades. Los hay para todas y cada una de nosotras, según cómo los necesitemos y la ocasión, es decir, para salir, seducir, hacer deporte, dormir, en fin.
Preformados: Son los más novedosos y destacan porque dejan tu busto tal y como lo tienes.
Deportivos: Son los mejores para sostener bustos grandes y para cuando no quieres que tus senos salten al hacer ejercicio.
Con varilla: Ayudan a levantar bustos pesados.
Push-up: Más conocidos como Wonderbra, levantan el busto, lo juntan al centro y lo echan hacia adelante, haciendo entre los senos un canal muy sexy.
Minimizer: Si eres de busto muy grande y quieres disimularlo, distribuyen el busto hacia los lados.
De copas movibles: Para que las madres lactantes puedan dar de comer al bebé.
Top-sostén: Son camisetas preformadas para dormir y para usar en época premenstrual que el busto aumenta su volumen y nos duele más.
Con interior de toalla: Absorben la humedad al sudar y evitan la irritación de la piel.
De algodón: En la fabricación de un brassiere intervienen tejidos de fibras naturales y sintéticas. Son pocos los sostenes hechos 100% de algodón, pero las mujeres que padecen de alergia tienen que usarlos si quieren evitar picazón y rojeces en la piel.
Y tú, ¿prefieres comodidad o estilo sexy al elegir un brassiere?

fuente: mujer

domingo, 3 de abril de 2011

Influencia del sujetador en la mama durante el descanso nocturno. Resultados preliminares



Comunicación Presentada en el Congreso Internacional de Senología 2010

Autores:
C. del Álamo
E. Palacios
E. Romero
R. Espejo
F. Muñoz
L. Herrera
JP. Roldan
MV. Paredes

Servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo, Unidad de Patología Mamaria, Hospital de Alta Resolución de Écija
Servicio de Radiología. Unidad de Patología Mamaria, Hospital de Alta Resolución de Écija
Departamento de Estadística, Econometría, I.O. y Organización de Empresa. Universidad de Córdoba.

Introducción:
El sujetador es una prenda femenina que en su nombre lleva implícito su significado "sujetar" y su uso está destinado para dicho fin, sin embargo hay mujeres que lo usan permanentemente. El objetivo de este estudio es responder a la pregunta si dormir con el sujetador tiene influencia sobre la mama.

Material y Método:
En este estudio se ha tomado una muestra de 865 mujeres, siendo el error muestral al 95% del 3,3% de las pacientes registradas 113 duermen con sujetador 66 con aros y 47 sin aros. Se han analizado la presencia de dolor, la posible relación con la producción de patología benigna (PB), y
dentro de esta última, la mastopatía funcional (MF) que se ha estudiado a parte por su frecuencia. El programa estadístico utilizado es el SPSS V 17,00 y los procedimientos tablas de contingencia (chi-cuadrado, riesgo relativo (RR)).

Resultados:
En ambos casos, tanto si se duerme con sujetador o no, aunque el RR está algo aumentado es las que duermen con sujetador, y dentro de estas las que usan aros, no existe significación estadística para padecer PB, incluida la MF, aunque en ésta última la significación se encuentra en el limite. En cuanto al dolor en esta ocasión hay que distinguir entre pacientes que duermen con sujetador y las que no, ya que para las primeras hay que decir que no hay relación entre usos de aro o no para padecer mastalgía, pero ocurre lo contrario para las mujeres que no duermen
con sujetador ya que en este caso si existe una relación clara entre aquellas que usan aro (o no) y el padecer dolor. También en ambos casos (use aro o no), el RR de padecer dolor es mayor entre aquellas que si duermen con sujetador, siendo aún mayor en aquellas que duermen con sujetador y aros.




Conclusión:
1. Dormir con sujetador no produce más PB, incluida la MFpero si existe un riesgo relativo mayor en las pacientes que utilizan aros.
2. El sujetador con aros o sin ellos no tiene una relación significativa con el dolor cuando se duerme con él, aunque si riesgo de padecerlo.
3. Entre las mujeres que no duermen con sujetador presentan más dolor aquellas que habitualmente usan aros.
4. No hay motivos suficientes para no dejar que las mujeres duerman con el sujetador si así lo prefieren.


Influencia del sujetador en la mama durante el descanso nocturno. Resultados preliminares


Comunicación Presentada en el Congreso Internacional de Senología 2010

sábado, 13 de marzo de 2010

¿Es malo el "aro" del sujetador?


El mal llamado aro (ni tan sólo tiene forma circular) del sujetador no es más que un arbotante -un soporte estructural- que permite reducir la cantidad de tela en la parte interna del escote, haciendo posible pues lucir un escote más generoso. Sus problemas vienen cuando no está bien adaptado a la forma del seno y se clava, pues puede producir heridas y lesiones en la piel e incluso endurecimientos del tejido mamario que pueden originar bultos duros (benignos) pero que nos van a asustar. Los senólogos recomendamos a todas las mujeres usar para el día a día un sujetador adecuado, que sostenga sin oprimir, que sea cómodo y que no se clave (mayoritariamente estas condiciones las cumplen sujetadores más anodinos, sin aros). En todo caso el riesgo de cáncer de mama no se modifica por el tipo de sujetador utilizado.

Fuente: Sociedad Española de Senología y Patología Mamaria