sábado, 1 de marzo de 2014
Avances en el control de las oligometástasis cerebrales asociadas al cáncer de mama
domingo, 23 de junio de 2013
Nuevo agente quimioterápico para cánceres de mama y ovario
miércoles, 20 de junio de 2012
Evalúan la eficacia de metformina en cáncer de mama
Un segundo objetivo es evaluar si el fármaco aumenta el intervalo de tiempo hasta la reaparición de la enfermedad. Este periodo depende en gran medida de las células madre tumorales, que muestran una gran resistencia a los tratamientos convencionales y a las nuevas terapias, como trastuzumab.
viernes, 15 de junio de 2012
Daclizumab, posible terapia frente al cáncer de mama
Nuevos marcadores afinarán el tratamiento del cáncer mamario
lunes, 26 de diciembre de 2011
LINFOMA PRIMARIO DE MAMA
sábado, 10 de diciembre de 2011
CARCINOMA DE MAMA EN EL HOMBRE REVISIÓN DE CASOS
miércoles, 7 de diciembre de 2011
En cáncer de mama el objetivo ha de ser la curación con tratamientos que no disminuya la calidad de vida
Entrevista Dr. Ander Urruticoechea Jefe de la Unidad de Mama del Institut Català d’ Oncologia. ¿Qué mejoras se han logrado en los tratamientos del cáncer de mama? En los últimos años los avances terapéuticos (excluyendo el avance en diagnóstico precoz), se han focalizado en dos áreas; por un lado disminuir la toxicidad de los tratamientos en las pacientes con enfermedad curable y, por otro, aumentar las tasas de curación y de control de la enfermedad en base a nuevos fármacos. En el primer capítulo, los mayores avances a destacar son las nuevas tecnologías para la irradiación parcial de la mama, en lo que toca al tratamiento con radioterapia, y la generalización de las indicaciones de la biopsia selectiva del ganglio centinela y de la cirugía conservadora en lo que toca al abordaje quirúrgico. Al respecto de la disminución de la toxicidad de los tratamientos sistémicos el mayor avance se ha dirigido a una taxonomía más fina de los tumores que permite disminuir las indicaciones de quimioterapia, esto ha sido posible merced al desarrollo de la taxonomía molecular y del inicio del estudio de las plataformas multigénicas para la decisión terapéutica. En lo que toca al segundo capítulo, los mayores avances en nuevas terapias se han referido a avances en el tratamiento de los tumores Her-2 positivos (combinaciones de lapatinib y trastuzumab o la aparición de pertuzumab); a los primeros resultados positivos de tratamientos biológicos en combinación con tratamiento endocrino (everolimus, un anti mTOR) y nuevos agentes de quimioterapia (paclitaxel unido a albúmina y eribulina. ¿Cómo se debe abordar un cáncer de mama precoz? La clave está en un abordaje multidisciplinar que permita un diseño terapéutico que tenga en cuenta las necesidades globales de tratamiento local y sistémico desde el inicio. Por otro lado, el tratamiento en unidades con alta actividad investigadora es garante de excelencia asistencial. ¿Cuáles son los objetivos deseables a alcanzar en los tratamientos de cáncer de mama? El objetivo siempre ha de ser la curación con tratamientos que no disminuyan la calidad de vida y permitan a la paciente la re-incorporación a su vida habitual tras el tratamiento con las mínimas secuelas físicas y psicológicas. ¿La personalización de los tratamientos logra mejores resultados? Hasta la presente hablar de “personalización” de los tratamientos es un poco aventurado. Podemos hablar de un estudio molecular de los tumores que, añadido a los parámetros clásicos, permite subdividir mucho mejor los tumores y afinar más en la adscripción de los tratamientos. Además, la valoración multidisciplinaria de los casos permite tener en cuenta múltiples factores individuales y adaptar la terapia; pero aún tenemos un largo camino a recorrer antes de poder afirmar que el tratamiento es distinto para cada paciente. | |
sábado, 19 de noviembre de 2011
MELANOMA MALIGNO CUTÁNEO MAMARIO
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Carcinoma Metaplásico de Mama
miércoles, 14 de septiembre de 2011
La proteína PARP1 se encuentra en mayor cantidad en los tumores de mama de mal pronóstico (Ann Oncol)
La importancia del hallazgo, publicado en “Annals of Oncology”, radica en que esta proteína se encuentra en mayor cantidad en los tumores de mama de mal pronóstico, y especialmente en aquellos que se denominan 'triple negativos', el subtipo de cáncer con mayores tasas de recaída y mortalidad.
Según el Dr. Joan Albanell, jefe del Servicio de Oncología del Hospital del Mar, una de las conclusiones del trabajo es que “a más presencia en PARP1, peor pronóstico y, probablemente, peor respuesta a los tratamientos antitumorales utilizados", y continúa: "Según este estudio, la proteína PARP1 nos podría servir de indicador de respuesta al tratamiento existente. Es decir, los resultados obtenidos hasta el momento nos permiten formular la hipótesis de que la PARP1 nos permitiría seleccionar a las enfermas que se beneficiarían del tratamiento quimioterápico combinado con inhibidores de PARP, en base a la cantidad de proteína PARP1 que presentaran”.
El cáncer de mama triple negativo (Receptor Estrógeno Negativo, Receptor de Progesterona Negativo y HER2 Negativo) afecta a un 20% de las mujeres con cáncer de mama, especialmente las más jóvenes. Se trata de un tipo de tumor asociado a mutaciones del gen que predispone al cáncer de mama hereditario y se suele diagnosticar en fases avanzadas, ya que es difícilmente detectable en fases iniciales, de modo que los programas de cribado son menos eficaces con este tipo de tumores.
Otro problema de los tumores 'triple negativos’ es la ausencia de receptores hormonales (Receptor Estrógeno y Receptor Progesterona) y del biomarcador HER2, lo que hace que no se puedan aplicar terapias contra estos receptores (terapia hormonal o terapia anti-HER2), por lo que la base para el tratamiento de estas pacientes es únicamente la quimioterapia. Para la mayoría de las pacientes, el tratamiento con poliquimioterapia citotóxica es ineficaz y conlleva toxicidad.
fuente: univadis
sábado, 27 de agosto de 2011
presentan dos nuevas terapias contra el cáncer de mama
Ambas lograron reducir tumores y detener el avance de la enfermedad. Fueron introducidas hoy en las Jornadas Multidisciplinarias de Actualización en el Tratamiento del Cáncer de Mama, que se realizan en nuestra capital.
Lluch Hernández destacó que ‘‘existen nuevas terapias dirigidas sobre esos blancos moleculares de las células tumorales, que son claves para su desarrollo’’.
El informe presentado en la jornada médica, precisó que las nuevas terapias que consisten en el uso de dos remedios biológicos como el pertuzumab y el T-DM1 sobre los tumores HER2 positivos, que representan cerca del 25 por ciento de los cánceres de mama, demostró reducir el tumor y el avance de la enfermedad.
Lluch Hernández sostuvo que ‘‘el uso de medicamentos biológicos permite darle a cada mujer un tratamiento personalizado, según las alteraciones genómicas que presente su tumor’’.
Puntualizó que ‘‘con terapias como estas hemos cambiado la historia natural del cáncer de mama y hoy, las probabilidades de vivir para una mujer con cáncer de mama que se lo ha diagnosticado de forma precoz, son de más de un 90 por ciento’’.
Por su parte, Francisco Esteva, a cargo del Departamento del Cáncer de Mama del Instituto estadounidense MD Anderson de Texas, consideró que ‘‘el futuro de la investigación es prometedor porque hoy entendemos mejor cómo la enfermedad se desarrolla a nivel celular y molecular’’.
Destacó que ‘‘hay un número elevado de moléculas en desarrollo clínico para cáncer de mama en los tumores HER2 positivo, con lo cual se avanza significativamente en el control de la enfermedad’’.
sábado, 13 de agosto de 2011
Tratamiento postoperatorio con tamoxifeno en el cáncer de mama

Contexto
A medida que se consolidan los resultados de los ensayos clínicos sobre el tratamiento durante 5 años del cáncer de mama en fase inicial con tamoxifeno, cada vez es posible evaluar con mayor fiabilidad la relevancia de las mediciones de los receptores hormonales (y otras características de las pacientes) con respecto al desenlace clínico a largo plazo. Se documentan metanálisis actualizados de los ensayos clínicos sobre la utilización del tratamiento postoperatorio con tamoxifeno durante 5 años.
Métodos
Se llevó a cabo un metanálisis de colaboración de los datos de pacientes individuales obtenidos de 20 ensayos clínicos (n = 21.457) sobre cáncer de mama en fase inicial durante aproximadamente 5 años de tratamiento con tamoxifeno frente a la ausencia de tratamiento postoperatorio con tamoxifeno, con una adherencia al tratamiento de aproximado el 80%. Las razones de tasas (RT) de recurrencia y de mortalidad se obtuvieron de los análisis de rango logarítmico por tratamiento asignado.
Conclusiones
En el caso de enfermedad positiva para receptores de estrógenos (RE) (n = 10.645), la asignación a aproximadamente 5 años de tamoxifeno redujo sustancialmente las tasas de recurrencia durante los 10 primeros años (RT de 0,53 [DE de 0,03] durante los años 0 a 4 y RT de 0,68 [0,06] durante los años 5 a 9 [en ambos casos 2p < 0,00001]; sin embargo, la RT fue de 0,97 [0,10] durante los años 10 a 14, lo que sugiere que después del décimo año no se mantiene la ganancia o se pierde la eficacia del tratamiento). Incluso en la enfermedad marginalmente positiva de RE (10 — 19 fmol/mg de proteína citosólica), la disminución de las recurrencias fue considerable (RT de 0,67 [0,08]). En el caso de enfermedad positiva para RE, la RT fue aproximadamente independiente del estado (o nivel) de los receptores de progesterona, la edad, el estado ganglionar o el uso de quimioterapia. La mortalidad causada por el cáncer de mama se redujo casi una tercera parte durante los 15 primeros años (RT de 0,71 [0,05] durante los años 0 a 4, 0,66 [0,05] durante los años 5 a 9 y 0,68 [0,08] durante los años 10 a 14; p < 0,0001 para la reducción adicional de la mortalidad durante cada periodo de tiempo individual). La mortalidad general no asociada al cáncer de mama resultó poco afectada, a pesar de que se produjeron leves incrementos absolutos en la mortalidad por causas tromboembólicas y cáncer uterino (ambos se dieron sólo en mujeres mayores de 55 años), por lo que la mortalidad general por todas las causas se redujo considerablemente. En la enfermedad negativa para RE, el tamoxifeno tuvo poco o ningún efecto sobre la recurrencia o la mortalidad del cáncer de mama.
Interpretación
El tratamiento postoperatorio con tamoxifeno durante 5 años reduce de forma segura los riesgos a 15 años de recurrencia y mortalidad del cáncer de mama. El estado de los RE fue el único factor registrado que tiene importancia para la predicción de las reducciones proporcionales. Por ello, las reducciones del riesgo absoluto que produce el tamoxifeno dependen de los riesgos absolutos de cáncer de mama (después de cualquier quimioterapia) sin tamoxifeno.
Early Breast Cancer Trialists’ Collaborative Group (EBCTCG). Relevance of breast cancer hormone receptors and other factors to the efficacy of adjuvant tamoxifen: patient-level meta-analysis of randomised trials. The Lancet. 2011;DOI:10.1016/S0140-6736(11)60993-8.
domingo, 7 de agosto de 2011
Presentan los resultados del tamoxifeno para tratar el cáncer de mama
Las mujeres que tomaron el fármaco para suprimir el cáncer tamoxifeno durante cinco años tras un diagnóstico de cáncer de mama tenían casi 40 por ciento menos probabilidades de que el cáncer regresara, y esa protección duró más de una década tras dejar de tomarlo, halla un estudio reciente. Los investigadores analizaron los resultaos de unos veinte ensayos controlados y aleatorios sobre un tratamiento de cinco años con tamoxifeno frente a no tomar el medicamento. En los ensayos participaron 21,000 mujeres de una docena de países, que incluyeron a EE. UU., países de Europa, China y Japón. Unos quince años tras el diagnóstico y diez después de dejar de tomar el fármaco, las mujeres que tomaron tamoxifeno seguían teniendo un riesgo de muerte un tercio más bajo que las mujeres que no lo tomaron. "Es un fármaco sorprendente", aseguró la autora del estudio, la Dra. Christina Davies, investigadora líder del Grupo Cooperativo de Autores de Ensayos Tempranos sobre el Cáncer de Mama (Early Breast Cancer Trialists Collaborative Group), que se estableció hace unos 25 años para llevar a cabo revisiones periódicas sobre la investigación en el cáncer de mama en todo el mundo. "Probablemente sea el medicamento oncológico que más vidas haya salvado". De las 10,645 mujeres que tomaron tamoxifeno, alrededor del 26 por ciento tuvo un relapso a los diez años, frente al 40 por ciento de las que no lo tomaron. Para los quince años, el 33 por ciento de las mujeres que tomaron el fármaco experimentaron un regreso del cáncer, frente a 46 por ciento de las que no. Las estadísticas fueron similares en cuanto a las tasas de mortalidad. Tras una década, alrededor del 25 por ciento de las mujeres que no tomaron el fármaco habían muerto, frente a 18 por ciento de las que sí lo tomaron. A los quince años, el 33 por ciento de las que no habían tomado el medicamento habían muerto, en comparación con 24 por ciento de las que tomaron tamoxifeno. "No solo se beneficiaron mientras tomaban el fármaco, sino durante muchos años más", aseguró Davies. El estudio aparece en la edición en línea del 28 de julio de la revista The Lancet. El tamoxifeno ha tenido un uso amplio por más de treinta años para tratar el tipo más común de cáncer de mama, los tumores con receptores de estrógeno positivos. El fármaco funciona al inhibir la actividad del estrógeno, una hormona femenina que puede fomentar el crecimiento de los tumores del cáncer de mama. La forma más frecuente de recetar el medicamento es una pastilla diaria para las mujeres más jóvenes con cáncer de mama. Las mujeres mayores postmenopáusicas con frecuencia reciben ahora una clase más reciente de fármacos, llamados inhibidores de la aromatasa, que bloquean el estrógeno liberado en la grasa corporal, apuntaron los expertos. Los inhibidores de la aromatasa se usan con más facilidad en mujeres que ya no tienen ovarios que produzcan estrógeno, explicó Davies. Un motivo del cambio a los inhibidores de la aromatasa es que investigaciones anteriores, además del estudio actual, hallaron que el tamoxifeno aumenta el riesgo de cáncer del recubrimiento del útero (cáncer endometrial) y de coágulos potencialmente mortales en los pulmones. El análisis halló que el riesgo añadido del tamoxifeno para las mujeres mayores era pequeño, y en las más jóvenes "casi inexistente", dijo Davies. "Los beneficios superan por mucho a los riesgos," indicó Davies. El Dr. Len Lichtenfeld, subdirector médico de la Sociedad Americana del Cáncer (American Cancer Society), dijo que estudios como este que observan las tasas de mortalidad en todo el mundo resultan valiosos. "El estudio muestra que el tamoxifeno como terapia adyuvante [adicional] para el cáncer de mama ha tenido un gran éxito que se ha sostenido durante treinta años de uso en la clínica, aunque ahora se use menos", comentó. El análisis halló que el tamoxifeno funcionó igual de bien en mujeres que se sometieron a quimio y radioterapia además de cirugía, anotó Davies. Otro beneficio es que el tamoxifeno es poco costoso. Davies calculó que un tratamiento de cinco años con el fármaco cuesta unos 150 dólares, lo que resulta particularmente importante en países en desarrollo donde los cánceres de mama han aumentado de forma dramática, señaló. Muchas de las mujeres del análisis no tomaron el tratamiento completo de cinco años del fármaco, así que es posible que el efecto protector de tomar el medicamento completamente según las indicaciones podría ser aún mayor, anotó. Los hallazgos plantean la pregunta de si, por ejemplo, un tratamiento de diez años con tamoxifeno podría ser incluso más beneficioso que cinco años. Alrededor de la mitad de las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama en todo el mundo son premenopáusicas, dijo. "Para esas mujeres, el tamoxifeno es la principal opción de tratamiento", apuntó. Alrededor de dos tercios de los cánceres de mama de EE. UU. son de estrógeno positivo. El medicamento funcionó incluso en las mujeres cuyos tumores eran "levemente positivos", anotó. fuente: 24 horas |
sábado, 30 de julio de 2011
Trastuzumab y QT añaden vida en mama con metástasis cerebral
A raíz de estos resultados, el autor principal, Adam Brufsky, del Instituto del Cáncer en la Universidad de Pittsburgh, asegura que "ahora sabemos claramente que estas mujeres deben recibir trastuzumab y potencialmente quimioterapia, incluso cuando el cáncer se extiende al cerebro".
Entre el 10 y el 16 por ciento de las mujeres con cáncer de mama avanzado desarrollan metástasis en el sistema nervioso central. El grupo de Brufsky utilizó datos del ensayo registHER, que evaluaba la incidencia, los factores de riesgo potenciales y los resultados en pacientes con cáncer de mama positivo para HER2. Los científicos analizaron cómo las pacientes con cáncer de mama positivo para HER2 desarrollan metástasis y las siguieron para determinar qué ocurría después.
De las 1.023 mujeres recién diagnosticadas con el cáncer metastásico, 377 tuvieron metástasis en el sistema nervioso central. Estas pacientes eran más jóvenes y tenían más probabilidad de que su tumor fuera negativo para receptores hormonales, así como de sufrir más comorbilidades, en comparación con las pacientes cuyas metástasis se localizaban en otras regiones.
"Es sorprendente lo que trastuzumab con la quimioterapia añade a la supervivencia de estas mujeres". Brufsky expone los datos: trastuzumab supuso 17,5 meses, frente a los 3,8 meses sin él; la quimioterapia, 16,4 meses, frente a 3,7 sin ella, y con y sin cirugía: 20,3 y 11,3 meses respectivamente.
fuente: diario medico
jueves, 21 de julio de 2011
Hormona frustra la menopausia temprana en el cáncer de mama
Inducidos por la quimioterapia menopausia precoz fue significativamente menor en pacientes premenopáusicas con cáncer de mama tratadas con la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH), los investigadores analógica, italiano informó.
Las mujeres que recibieron quimioterapia más triptorelina tuvieron una incidencia del 8,9% de la menopausia temprana, en comparación con el 25,9% en mujeres tratadas con quimioterapia sola. La diferencia se tradujo en una reducción del 72% en la probabilidad inducida por la quimioterapia menopausia temprana, según un artículo publicado en julio de edición del 20 de JAMA .
"Nuestros resultados sugieren que la supresión de la función ovárica temporal con la administración de triptorelina reduce la incidencia de la inducida por la quimioterapia menopausia precoz", escribió Lucía Del Mastro, MD, del Instituto Nacional de Investigación del Cáncer en Génova, y co-autores en la conclusión.
"Este tratamiento por lo tanto, se puede ofrecer a los pacientes premenopáusicas con cáncer de mama que deseen reducir el riesgo de insuficiencia ovárica permanente asociada con la quimioterapia."
Mujeres en edad de menores de 40 años representan el 6% de los nuevos diagnósticos de cáncer de mama, y los jóvenes es un predictor independiente de resultados adversos.
La mayoría de los pacientes de mama premenopáusicas con cáncer reciben quimioterapia, terapia hormonal, o ambas cosas, poniéndolos en alto riesgo de amenorrea transitoria o permanente, escribieron los autores en su introducción. La frecuencia de los inducidos por la quimioterapia a largo plazo la amenorrea es al menos el 40% y aumenta con la edad del paciente.
Las mujeres que continúan menstruando o que se recuperan la menstruación tienen un riesgo a largo plazo el aumento de la insuficiencia ovárica prematura.
No existe tratamiento estándar para la prevención de la insuficiencia ovárica inducida por la quimioterapia. Evidencia preclínica ha sugerido que la supresión ovárica temporal con un análogo de la GnRH durante la quimioterapia reduce la toxicidad ovárica, los autores siguieron. Los estudios de fase II han demostrado que la terapia de GnRH análogo preserva la función ovárica en el 67% a 96% de los pacientes con cáncer de mama tratadas con quimioterapia.
En un esfuerzo por confirmar los datos de fase II, cooperativa del grupo de investigadores realizó un estudio de fase III aleatorizado para comparar la quimioterapia sola o concomitante con triptorelina para prevenir la menopausia precoz en pacientes premenopáusicas con cáncer de mama temprano.
Los pacientes con cáncer de mama en estadio I-III recibieron tratamiento adyuvante o neoadyuvante con quimioterapia basada en antraciclinas, antraciclina / taxano base, o CMF base. Se asignaron al azar a partir de triptorelina abierto por lo menos una semana antes del inicio de la quimioterapia y continuando hasta el final del tratamiento, o con la quimioterapia sola.
Las mujeres con tumores sensibles a las hormonas y el retorno de la menstruación triptorelina recibido cada cuatro semanas, además de tamoxifeno, por lo menos durante dos años.
El objetivo primario fue la incidencia de menopausia precoz, definida como ausencia de menstruación durante un año después de la quimioterapia además de los niveles post-menopáusicas de la hormona folículo estimulante (FSH). El protocolo fue modificado posteriormente para incluir a los niveles post-menopáusicas de estradiol (E 2 ) en la definición.
Los investigadores en 16 centros inscritos 281 pacientes. La intención de tratar el análisis mostró una diferencia absoluta de 17% en la variable principal en favor del grupo de triptorelina ( P <0,001). El análisis multivariado reveló que el tratamiento con triptorelina el único predictor independiente de una reducción del riesgo inducidos por la quimioterapia menopausia precoz (OR 0,28, P <0,001).
El análisis por protocolo de 260 pacientes dieron resultados similares, una incidencia del 25,6% de la menopausia precoz en el grupo de quimioterapia sola frente al 7,9% en el grupo de triptorelina ( P <0,001).
Reanudación de la menstruación, independientemente de FSH o E 2 niveles, se produjo en el 49,6% del brazo de quimioterapia sola y un 63,3% del brazo de triptorelina ( P = 0,03). Los niveles de pre-menopáusicas de E 2 en ausencia de la menstruación se produjo en el 14,8% y 18,7% de la quimioterapia sola y los brazos triptorelina, respectivamente.
La mediana de tiempo hasta la reanudación de la actividad menstrual fue de 6,7 meses en el brazo y la triptorelina no se alcanzó en el grupo que recibió quimioterapia sola.
Los resultados "son interesantes y representan un complemento importante y alentador para el estudio de la conservación de los ovarios de las mujeres en esta situación difícil", escribieron los autores de un editorial acompañante.
"Cuando sea posible, y para los pacientes con hormona-sensible la enfermedad, la terapia con agonistas de la GnRH para suprimir la función ovárica durante la quimioterapia es un tratamiento adicional que potencialmente puede ampliar las posibilidades de fertilidad," Hope S. Rugo, MD, y Mitchell P. Rosen, MD, de la Universidad de California en San Francisco, escribió en la conclusión.
"A pesar de la recuperación de la menstruación no es lo mismo que preservación de la fertilidad, es un paso en la dirección correcta."
El estudio fue financiado por el Instituto Nacional de Investigación del Cáncer en Génova y por la Asociación Italiana para la Investigación del Cáncer. La triptorelina utilizados en el estudio fue proporcionado por Ipsen.
Del Mastro a conocer una relación con Ipsen, y coautor Ornella Garrone reveló una relación con AstraZeneca.
Rugo a conocer una relación con Genomic Health.
fuente: medpage today
fuente prima JAMA
domingo, 3 de julio de 2011
EEUU y Europa 'vetan' un fármaco para el cáncer de mama
Al unísono, las agencias europea y estadounidense del medicamento (EMA y FDA respectivamente) han decidido establecer restricciones al uso de un fármaco 'superventas' contra el cáncer. Avastin (nombre comercial de bevacizumab) no podrá seguir usándose como hasta ahora para tratar tumores de mama a ningún lado del Atlántico.
En Washington, la FDA ha propuesto eliminar la indicación de Avastin para cáncer de mama HER2 negativo en fase metastásica (en combinación con paclitaxel).
Considera el regulador que, tras revisar cuatro estudios, el medicamento no logra prolongar la supervivencia de las mujeres que reciben este tratamiento y, además, tampoco existen evidencias de que sus beneficios superen a sus riesgos.
Entre estas posibles secuelas destaca la subida de tensión, hemorragias, el desarrollo de perforaciones en ciertas partes de cuerpo (como la nariz, el estómago o los intestinos), el fallo cardíaco o, incluso, el ataque al corazón.
Aunque proponer la retirada de esta indicación es el primer paso para iniciar el proceso que significaría su eliminación efectiva del prospecto del fármaco, la FDA dará a Genentech la oportunidad de exponer su postura en una próxima reunión, para la que todavía no hay fecha. Hasta que concluya este proceso, Avastin mantiene su permiso para ser usado en ciertos tipos de cáncer de mama.
Los analistas ya han calculado que esta medida supondrá unas pérdidas cercanas a los 1.000 millones de dólares para el fabricante del fármaco, Roche; que podrá seguir beneficiándose del elevado precio de Avastin en otros escenarios, como pulmón, colon, cerebro o tumores renales.
Restricciones en Europa
Pero las malas noticias para Roche se repiten también en Europa. El Comité de Medicamentos de Uso Humano (CHMP), dependiente de la Agencia Europea del Medicamento (EMA), también ha recomendado la eliminación de la combinación de Avastin y docetaxel del prospecto de este fármaco. Su determinación se basa en la falta de evidencias sobre los beneficios de esta combinación. Además, ha desaconsejado ampliar su prospecto con capecitabina.
El CHMP ha advertido de que esta opinión "no afecta a otros usos aprobados para Avastin en la Unión Europea para el cáncer colorrectal, renal y de pulmón avanzado".
LA EMA ha confirmado que Avastin sigue siendo una buena opción de tratamiento en combinación con paclitaxel para el cáncer de mama metastásico, pues prolonga la supervivencia de estas mujeres sin que empeore la enfermedad. Considera que los beneficios de esta combinación "son mayores que sus riesgos".
Según el director de Desarrollo Internacional y director médico de Roche, Hal Barron, su empresa está contenta de que la EMA "haya confirmado los beneficios de Avastin en combinación con paclitaxel y de que continúe estando disponible para mujeres con cáncer de mama metastásicos en la Unión Europea".
fuente: el mundo
Veredicto sobre el fármaco estrella del cáncer de mama

Un panel de expertos de la Agencia Estadounidense del Medicamento (la FDA) ha concluido, por unanimidad (6 votos a favor, cero en contra) que el fármaco bevacizumab (más conocido por su nombre comercial Avastin), el medicamento contra el cáncer más vendido en el mundo, no es eficaz para el cáncer de mama.
El organismo ya había mostrado sus dudas sobre la utilidad de Avastin para este tipo de tumores, para el que ofrece poco beneficio en comparación con sus riesgos, y en diciembre ya le impuso restricciones. Sin embargo, ahora se plantea retirar definitivamente esta indicación del prospecto.
La FDA considera que no debe utilizarse para este cáncer, ya que no extiende o mejora la calidad de vida. Sin embargo, a petición de la farmacéutica Roche, fabricante del fármaco, va a tomarse más tiempo para llegar a una conclusión final y ha accedido a escuchar los testimonios de pacientes que afirman que Avastin les ha salvado la vida.
Si finalmente optan por revocar su uso para el cáncer de mama, la farmacéutica podría perder cerca de 1.000 millones de dólares. Roche afirma que el fármaco -cuyas ventas para tratar distintos tumores (pulmón, colon, riñón y cerebro) le proporciona 6.000 millones de dólares-, debería seguir usándose hasta que lleven a cabo más estudios clínicos para valorar sus beneficios. Asimismo indica que el medicamento funciona mejor con un tipo específico de quimioterapia y en determinados pacientes -según sus marcadores genéticos-, algo que también pueden demostrar con más ensayos.
Sin embargo, las autoridades de la FDA argumentan que tienen que actuar basándose en los últimos datos disponibles -que muestran que la relación riesgo-beneficio de Avastin no es buena- y que no sería apropiado mantener la recomendación hasta que acaben nuevos estudios que llevarán, como poco, tres años. La 'patata caliente' recae ahora sobre Margaret Hamburg, la persona de la FDA que tendrá que dar el veredicto final.
Tras el cáncer de piel, el cáncer de mama es el segundo más común en las mujeres. Avastin -que se usa para varios tumores- fue aprobado para el cáncer de mama en 2008 después de que un estudio mostrara que retrasaba el crecimiento del cáncer una media de 5,5 meses cuando se utilizaba con una quimioterapia estándar. Sin embargo, como se trató de una "aprobación acelerada", la FDA requirió a la compañía que hiciera más estudios para confirmar esos resultados.
Estos trabajos posteriores sólo confirmaron que podía retrasar entre uno y tres meses el desarrollo del tumor pero ninguno pudo demostrar que alargaba la vida de los pacientes. Es más, algunas de ellas experimentaron efectos secundarios, como un aumento de la presión arterial o niveles anormales de leucocitos en la sangre.
fuente: el mundo
lunes, 27 de junio de 2011
Eficacia de un triplete combinado de fármacos biológicos y quimioterapia frente al cáncer de mama HER2
La administración de los fármacos biológicos trastuzumab y bevacizumab, combinada con la quimioterapia oral capecitabina ha abierto la puerta a un aumento de la eficacia en el tratamiento del cáncer de mama HER2 positivo con metástasis. Si bien en la fase preclínica se había constatado que los tres juntos eran más eficaces que cuando actuaban por separado, faltaba confirmarlo en pacientes. En este sentido, los primeros datos positivos se han dado a conocer en la 47 Reunión Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO), que estos días se celebra en Chicago, EE.UU.
“Con este triplete las pacientes logran una tasa de respuesta superior al 70% y una supervivencia libre de progresión por encima de los 14 meses, todo ello con una buena tolerabilidad”, explica el Dr. Miguel Martín, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Gregorio Marañón de Madrid y principal investigador de este estudio internacional fase II, denominado MO21926.
Entre diciembre de 2008 y enero de 2010, fueron reclutados 88 pacientes con cáncer de mama avanzado a fin de determinar la eficacia y seguridad de la terapia triple, cuya elección venía justificada por investigaciones previas. “La realidad nos está demostrando que es preciso combinar biológicos con citotóxicos si queremos conseguir la máxima eficacia. En este caso se han combinado dos terapias dirigidas que habían mostrado una intensa sinergia en líneas celulares de cáncer de mama que sobreexpresan HER2. Por eso las hemos añadido a una quimioterapia oral, la capecitabina, que tiene un buen perfil de seguridad”, añade el Dr. Martín.
Según este experto, si se confirma en un estudio comparativo que esta combinación triple es igual de eficaz o mejor que las pautas estándar más tóxicas, “podríamos entonces hablar de un tratamiento prometedor, puesto que en el ensayo clínico brinda buenas respuestas en prácticamente todas las mujeres con cáncer de mama HER2 positivo, con una buena tolerancia”.
El Dr. Martín considera igualmente una ventaja el hecho de que la toxicidad de los tres fármacos no se superponga, de hecho, el éxito del triplete pasa también por el modo en que sea tolerado por las pacientes “Desde luego, es mucho mejor tolerada que otras combinaciones en uso. A diferencia de ellas, no produce alopecia ni neurotoxicidad. A esto hay que añadir que otras posibles complicaciones como mucositis o toxicidad cardiaca son muy escasas o inexistentes y la calidad de vida de las pacientes es francamente buena”.
El cáncer de mama HER2 positivo se caracteriza por la presencia de cantidades elevadas de la proteína HER2 (receptor 2 del factor de crecimiento epidérmico humano) en la superficie de las células tumorales, lo que se denomina “positividad de HER2” y afecta al 20-25% de las mujeres con cáncer de mama.
fuente: univadis
La mortalidad en mujeres con cáncer de mama no siempre es por causa oncológica (Breast Cancer Res)
Las mujeres mayores con cáncer de mama tienen más probabilidades de morir de enfermedad cardiovascular y otras causas que por el tumor, según los resultados de un reciente estudio del que informa “Breast Cancer Research”.
Los investigadores analizaron datos de más de 60.000 mujeres de estadounidenses, a partir de los 66 años de edad, a quienes se realizó seguimiento durante al menos 12 años tras un diagnóstico de cáncer de mama.
Al término del período de seguimiento, casi la mitad de las mujeres seguían con vida. Las que murieron vivieron hasta una edad de 83 años como promedio, y más de dos tercios de ellas fallecieron por causas distintas del cáncer de mama. De hecho, la enfermedad cardiovascular mató a más mujeres que el cáncer de mama.
Las mujeres con más probabilidades de morir por cáncer de mama incluían a las que fueron diagnosticadas más jóvenes y a las que tenían un tumor de alto grado o de estatus de receptor de estrógeno negativo.
El patrón observado en las mujeres del estudio encaja con el patrón de las mujeres de la población general, en que la enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte, señalaron los investigadores.
"El cáncer es el responsable de alrededor de una cuarta parte de todas las muertes. Sin embargo, el cáncer de mama no es necesariamente una condena, y las pacientes deben cuidar su salud para reducir su riesgo de morir de enfermedad cardíaca y otras enfermedades relacionadas con la edad", señaló la autora del estudio Jennifer Patnaik, de la University of Colorado (Estados Unidos).
