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viernes, 30 de julio de 2010

La tasa de riesgo genético, asociada al riesgo de cáncer de mama


podría descubrir los mecanismos de la enfermedad
La tasa de riesgo genético, asociada al riesgo de cáncer de mama
Las mujeres con mayores puntuaciones de riesgo, que consisten en tener ciertas variantes genéticas más fuertemente relacionadas al cáncer de mama, tienen un riesgo de cáncer de mama asociado más alto. Con estas puntuaciones de riesgo también puede predecirse la enfermedad con los receptores de estrógenos positivos, según el estudio que se publica mañana en JAMA y que ha dirigido Gillian K. Reeves, de la Unidad de Epidemiología del Cáncer, de la Universidad de Oxford, en Reino Unido.


"Los hallazgos de los estudios de la amplia asociación genómica, junto con los análisis de polimorfismos de candidatos específicos han identificado un número de variantes que están definitiva o probablemente asociadas al riesgo de cáncer de mama. También hay cada vez más pruebas de que algunos factores genéticos tienen distintos efectos en diferentes subtipos de cáncer de mama", escriben los autores.
El estudio analizó el riesgo de cáncer de mama en general y también por subtipos de tumores en relación con el riesgo de 14 polimorfismos de nucleótido único y poligénico. El estudio incluía 10.306 mujeres con cáncer de mama y 10.393 sin la enfermedad que entre 2005 y 2008 habían donado muestras de sangre para la realización de su análisis genético. Los investigadores estimaron la odd ratio entre los polimorfismos y la incidencia acumulativa del cáncer de mama hasta la edad de 70 años en relación al riesgo poligénico basado en los 4, 7 o 10 polimorfismos más fuertemente relacionados con el riesgo.
La odd ratio del cáncer de mama era mayor para los polimorfismos FGFR2-rs2981582 y TNRC9-rs3803662 y para estos dos polimorfismos era significativamente mayor para la enfermedad con receptores de estrógenos positivos que para la de los receptores de estrógenos negativos. La siguiente asociación más fuerte fue para el polimorfismo 2q-rs13387042, para el que las probabilidades eran mayores para la enfermedad bilateral frente a la unilateral y para el tumor lobular frente al ductal.
"Confirmamos que algunas de las más importantes variantes genéticas comunes para el cáncer de mama tienen efectos distintos en diferentes tipos de tumores", aseguran los investigadores. "Nuestras estimaciones de la incidencia acumulativa del cáncer de mama hasta los 70 años en las mujeres del quintil más alto de riesgo poligénico es similar a la de aquellas mujeres de países desarrollados con un familiar de primer grado con cáncer de mama, y considerablemente menor que el de las mujeres con dos familiares de primer grado afectadas por la enfermedad. Además, no se han encontrado interacciones entre los efectos de los genes investigados aquí y los otros factores de riesgo para el cáncer de mama. Por lo tanto, subdividir a las pacientes en base a su riesgo poligénico en esta fase no es una herramienta útil para los programas de monitorización de este cáncer, pero podría resultar útil para entender los mecanismos de la enfermedad", concluyen los autores.


sábado, 24 de julio de 2010

La quimioterapia neoadyuvante en combinación con trastuzumab favorece la cirugía conservadora en mama

EN PACIENTES CON TUMORES HER2 POSITIVOS

La quimioterapia neoadyuvante en combinación con trastuzumab reduce considerablemente la necesidad de tener que extirpar la mama en las pacientes con tumores HER2+, según los resultados de un estudio multicéntrico impulsado por la Fundación Grupo Española de Investigación en Cáncer de Mama (Geicam).

El trabajo, que se ha publicado en la revista Annals of Oncology, ha analizado datos de 59 pacientes con una media de edad de 48 años y ha demostrado que esta alternativa terapéutica favorece la cirugía conservadora, ya que el 71 por ciento de las participantes se sometieron a este tipo de intervención tras recibir la terapia neoadyuvante.
En total han participado una docena de centros españoles, entre ellos el Parc Taulí de Sabadell, el Clínico de Barcelona, el Consorcio Sanitario de Tarrasa, el Althaia de Manresa y el Germans Trias i Pujol, de Badalona.
El primer objetivo del ensayo fue determinar el beneficio de aplicar una combinación de fármacos quimioterápicos (50 mg de doxorrubicina liposomal y 60 mg de docetaxel cada 21 días) más un anticuerpo monoclonal y pegfilgrastim antes de la intervención quirúrgica. Los resultados concluyen que esta estrategia terapéutica resulta especialmente eficaz y bien tolerada en pacientes HER2+ con la enfermedad en fases iniciales.
Otra de las principales conclusiones del trabajo es que en el 27 por ciento de las pacientes se consiguió una respuesta patológica completa, es decir, la desaparición total del tumor tanto en la axila como en la mama.





Un algoritmo predice el pronóstico del cáncer de mama con un 87% de eficacia

SE BASA EN PERFILES DE GENES METASTÁSICOS


Los pacientes oncológicos están en ocasiones sobretratados debido a la dificultad de identificar a aquéllos con riesgo muy bajo. Con el objetivo de superar este problema, un equipo de investigadores ha desarrollado un nuevo algoritmo que predice el pronóstico del cáncer de mama y cuyos resultados se publican en Nature Communications.


Edwin Wang, del Consejo Nacional de Investigación de Quebec, en Canadá, es el autor principal del trabajo, que presenta una nueva herramienta basada en el análisis de más de mil muestras de cáncer mamario. El algoritmo creado identifica firmas de expresión genética que han sido capaces de predecir la aparición de tumores de bajo riesgo con una eficacia de hasta el 87 por ciento en dos diferentes subgrupos de muestras tumorales. Este detalle es uno de los principales del trabajo, ya que supone una mejora frente a otros test que sólo se aplicaban sobre un subgrupo de tumores.
Genes metastásicosLa tecnología empleada por los autores, que pertenecen al Grupo de Bioinformática y Química Computacional del centro canadiense, se basa en el uso de marcadores pronósticos analizados por microarrays genéticos que se centran en señales de expresión en genes relacionados con la metástasis. La aplicación del algoritmo a las muestras tumorales ha permitido identificar un grupo de firmas genéticas tanto para los subtipos negativos en receptores estrogénicos (RE-) como para los positivos (RE+).
Un uso combinado de estas firmas genéticas permite, según han explicado los investigadores, la estratificación de pacientes en grupos de riesgo bajo, intermedio y alto. Posteriores análisis de redes integradas, basados en la bioinformática, permiten la identificación de módulos en cada uno de los cuales aparecen genes ligados a una determinada firma junto a genes de interacción directa, normalmente proteínas conductoras de mutaciones oncogénicas. Estos módulos son siempre recurrentes en tumores de mama y tienen un papel decisivo en la aparición de posteriores metástasis.

Otro inhibidor oral de PARP se postula en cáncer de mama y ovario

EL FÁRMACO DEMUESTRA ACTIVIDAD ANTITUMORAL

Un nuevo fármaco, olaparib, ha demostrado actividad antitumoral en pacientes con mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2 afectadas de cáncer de ovario avanzado, según los resultados logrados por dos ensayos diferentes. Junto a los datos previos, ambas investigaciones sugieren que la terapia debe dirimirse según los defectos genéticos compartidos en vez de según el órgano de origen del cáncer. Ambos estudios se publican en The Lancet.

Los investigadores que han llevado a cabo los trabajos están coordinados por Andrew Tutt, de la Facultad de Medicina King's College de Londres, en Inglaterra. Sus conclusiones señalan que, en modelos con BRCA1 y BRCA2 mutados, el bloqueo de la poliADPribosa polimerasa (PARP) elimina de forma sintética las células. Estos hallazgos indican que olaparib, un nuevo inhibidor oral que acaba con las células deficientes en BRCA, podría ser útil para tratar pacientes ligados a estas alteraciones.
Máxima dosisEl primero de los estudios ha contado con dos cohortes de mujeres con mutaciones confirmadas en ambos genes y tumor ovárico recurrente, mientras que el segundo tenía las mismas características pero contaba con mujeres con cáncer de mama. El primer grupo, en ambos estudios, fue tratado con olaparib en la máxima dosis tolerada (400 miligramos dos veces al día), y el segundo, también en los dos estudios, recibía el fármaco en dosis de 100 mg.
Los resultados apuntan mejores resultados con la dosis más alta del fármaco en comparación con las dosis de 100 miligramos. La tasa de respuesta, tanto en cáncer ovárico como mamario, fue del 33 y el 44 por ciento, respectivamente, con la dosis de 400 miligramos.





Los ácidos grasos omega-3 podrían reducir el riesgo de cáncer de mama

Investigadores del Centro Oncológico Fred Hutchinson, en Seattle, Washington, coordinados por Emily White, publican en el último número de Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention un estudio que potencia la creciente evidencia de que los suplementos de aceite de pescado desempeñan un papel en la prevención del cáncer.

Los investigadores pidieron a 35.016 mujeres posmenopáusicas, que no tenían una historia de cáncer de mama, que completaran un cuestionario de 24 páginas sobre el uso de suplementos sin vitaminas ni minerales en el estudio Vital.
Tras seis años de seguimiento, fueron identificados 880 casos de cáncer de mama mediante el registro de Supervivencia, Epidemiología y Resultados Finales.
Los resultados han mostrado que el uso regular de suplementos de aceite de pescado, que contiene niveles elevados de ácidos grasos omega-3, está relacionado con un riesgo reducido del 32 por ciento de cáncer de mama. Esta disminución del riesgo parece estar restringida al cáncer de mama ductal invasivo.
Sin embargo, el empleo de otros suplementos, la mayoría de los cuales son consumidos por mujeres para tratar los síntomas de la menopausia, no están asociados con el riesgo de cáncer de mama.
En la actualidad, los investigadores trabajan enrolando pacientes en un ensayo randomizado sobre vitamina D y omega-3 que evalúa el impacto de los suplementos de aceite de pescado y los de vitamina D en enfermedad cardiaca e ictus.


Desarrollan un nuevo método para clasificar los tumores de mama

Basado en los cromosomas.


Investigadores del Hospital Universitario de Oslo, en Noruega, han desarrollado un nuevo método para clasificar los cánceres de mama basado en cambios en la forma de los cromosomas en los tumores.
El trabajo, que se publica hoy en Science Translational Medicine, apoya la idea de que el cáncer de mama es en realidad una enfermedad independiente con características diferentes en cada caso.
Los investigadores, coordinados por Hege Russnes, han generado nuevos algoritmos que pueden estimar el tipo de cambio estructural en los tumores de mama. Es decir, la ganancia o pérdida de los brazos del cromosoma. Los dos marcadores empleados en este estudio han arrojado luz sobre los cambios simples del cromosoma completo y los reordenamientos más complejos.
Mediante los datos generados por este algoritmo, los autores del trabajo han sido capaces de ordenar en cuatro grupos aproximadamente 600 tumores de mama. Cada grupo tiene distintos cambios cromosómicos que se correlacionan con otras características, tales como el tamaño.
La importancia de este trabajo radica en que el análisis de esta información cromosómica puede proporcionar un mayor entendimiento de la enfermedad.
Terapia personalizada Revelar los cambios en el cromosoma de los tumores de mama podría conducir a un tratamiento personalizado para el cáncer, según ha señalado Hugo Horlings, del Centro Médico Académico de Amsterdam, en Holanda, en un editorial acompañante en Science Translational Medicine.




El aceite de oliva estimula la apoptosis en cáncer de mama

El equipo catalán dirigido por Eduard Escrich, profesor del Departamento de Biología Celular, Fisiología e Inmunología de la UAB, ha descifrado una cascada completa de señales que desencadena el aceite de oliva virgen en la célula tumoral mamaria, y ha concluido que entre sus efectos beneficiosos están implicados una disminución de la actividad del oncogén P21ras, cambios en las proteínas que conducen la señal hasta el ADN, la estimulación de la muerte de las células tumorales y un efecto protector contra el daño del material genético. Estas conclusiones se publican en Carcinogenesis.
Estudios previos, realizados también con modelos animales, han mostrado que una dieta rica en grasas está directamente relacionada con la incidencia del cáncer de mama. Algunos tipos de grasas, sin embargo, tienen un papel protector contra el desarrollo de los tumores: es el caso del aceite de oliva virgen, rico en ácido oleico y en determinados antioxidantes. Se ha demostrado que el consumo regular de aceite de oliva virgen en cantidades moderadas, una característica típica de la dieta mediterránea, está asociado con una baja incidencia de ciertos tumores, entre ellos el de mama, además de tener un papel protector contra las enfermedades cardiovasculares.
La investigación llevada a cabo por la UAB ha descifrado los mecanismos que actúan en la célula tumoral desencadenados por el aceite de oliva, comparados con los que ejerce el aceite de maíz, rico en ácidos grasos poliinsaturados omega-6, que aumenta en cambio la agresividad de los tumores.El aceite de oliva virgen se asocia con una mayor benignidad de los tumores mamarios disminuyendo la actividad del oncogén P21ras.
Además, reduce la actividad de unas proteínas, las AKT, que evitan la apoptosis. Estos efectos hacen que el balance entre proliferación y apoptosis en la célula tumoral resulte a favor de la muerte celular, ralentizando el crecimiento del tumor.Otro resultado es el de protección del ADN del núcleo celular: las células procedentes de animales que seguían una dieta rica en aceite de oliva virgen tenían menos lesiones en su ADN que las que seguían una dieta control.
Los científicos del Grupo Multidisiplinario para el Estudio del Cáncer de Mama de la UAB llevan más de veinte años trabajando para determinar los efectos de las grasas sobre ese cáncer. Este grupo ya había mostrado los efectos beneficiosos del aceite en el comportamiento clínico de los tumores mamarios, y sobre el grado histológico, así como los mecanismos moleculares por los que tienen esos efectos. En 2004 identificó cuatro genes implicados en los efectos de las grasas de la dieta sobre cáncer de mama experimental.



La vía de la PI3K es importante en el crecimiento del cáncer a través de varios mecanismos. De hecho, en los tumores es una de las que están alteradas

"La enzima PI3K (fosfatidilinositol-3-cinasa) fue descubierta por el investigador de Harvard Lewis Cantley hace treinta años. Sin embargo, hasta bastante después no se averiguó que era un oncogén", ha comentado Ana María González Angulo, de la Unidad de Mama del Centro Oncológico M.D. Anderson, de Houston, en Texas (Estados Unidos). La investigadora ha introducido la III Lección Conmemorativa Clara Campal, celebrada en el Hospital Universitario Madrid Sanchinarro, y titulada Inhibidores de la vía de la PI3K: todo sobre nuevas combinaciones y biomarcadores, explicando los pasos claves de esta cascada y las justificaciones por las cuales es importante estudiar PI3K como diana terapéutica en los diferentes subtipos de cáncer de mama.

"Los resultados de investigaciones en fase I muestran que es posible inhibir parcialmente PI3K en pacientes con cáncer de mama "


La cascada regula el metabolismo, está relacionada con la angiogénesis y también es parte de una red homeostática compleja.
El encargado de impartir esta lección que conmemora el tercer año de vida del Centro Integral Oncológico Clara Campal (Ciocc) del Grupo Hospital de Madrid, es Carlos L. Arteaga, que dirige el Programa de Cáncer de Mama del Centro Oncológico Vanderbilt-Ingram, de Nashville, en Tennessee (Estados Unidos). De él, la oncóloga del M. D. Anderson afirma que es "un referente en la investigación de la PI3K y se necesitan otros Carlos que trabajen en este campo y nos ayuden a investigar cómo funciona esta cascada".
Según González Angulo, "uno de los principales descubrimientos es que existe una fosfatasa, PTEN, que regula de manera negativa la vía de la PI3K. ¿Qué pasa cuando se elimina PTEN? Los niveles de Akt se elevan inmediatamente. Por otro lado, la desregulación de PTEN y la activación de la cascada PI3K confieren resistencia a trastuzumab en tumores HER2".
González Angulo ha repasado las diferentes áreas hacia las que se deben dirigir las dianas terapéuticas en esta cascada. "Puesto que la vía de la PI3K se divide en varias partes, podemos dirigirnos al receptor, a la molécula PI3K, a Akt, y también a otras partes de cascada donde está la molécula TOR".
En su lección, Arteaga ha hablad0 sobre tres estudios, presentados hace dos semanas en el congreso de la Sociedad Americana de Oncología Clínica. "Los resultados de estas investigaciones en fase I muestran que es posible inhibir parcialmente PI3K en pacientes con cáncer de mama". Para el ponente, una de las razones de mayor peso "para centrarnos en los estudios en fase II es que las mutaciones en la vía de esta enzima son más frecuentes en varios tumores que una amplificación de HER2 en el cáncer de mama".
La idea que ha sugerido Arteaga es que las dianas para inhibir la vía de la PI3K deberían emplearse en combinación con antiestrogénicos o también con agentes que inhiben el oncogén HER2.
Miguel Martín Jiménez, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Gregorio Marañón, en Madrid, encargado de presentar la III Lección Conmemorativa, ha indicado que una de las necesidades irrenunciables en oncología es definir cuál es la mejor opción terapéutica para cada tumor de cada paciente. "Precisamente, el estudio de las vías de señalización específicas, como la PI3K, nos permitirá alcanzar la medicina individualizada".
Destacado en ASCOTras su paso por ASCO 2010, Arteaga y González Angulo han destacado un estudio que les llamó especialmente la atención entre los presentados en Chicago. "Se trata de un trabajo multicéntrico, coordinado por un grupo asiático, de Corea, llevado a cabo en tumores de pulmón que tienen una traslocación llamada EML-ALK4, que da como resultado la hiperactivación de la enzima ALK-4. Esos tumores son dependientes de esta enzima. Los investigadores seleccionaron sólo pacientes con esa alteración, que supone una minoría -un 5 por ciento- de los enfermos con cáncer de pulmón. Después trataron a los pacientes con un inhibidor específico de la enzima ALK-4 y la respuesta fue fabulosa, algo que en cáncer de pulmón es muy complicado", ha explicado Arteaga. "Por tanto, desarrollar fármacos que van a curar a todo el mundo es ridícula. Tiene mucho mérito porque partiendo de la selección dentro de una población grande han logrado un fármaco que seguramente sea aprobado. Cuando los estudios no son inteligentes, se matan buenos fármacos".
En este sentido, González Angulo ha reiterado que "se trata de seleccionar a los pacientes que se beneficien de tratamientos con menor toxicidad".



El estilo de vida no empeora el riesgo genético al cáncer de mama

ESTUDIO BRITÁNICO PUBLICADO EN 'THE LANCET'

Un estudio publicado en The Lancet concluye que la predisposición genética a padecer cáncer de mama es independiente de otros factores que también elevan el riesgo de sufrir la enfermedad, como los hábitos de vida. Este resultado desmiente que los genes también multipliquen el efecto nocivo de ciertos comportamientos, como temían los científicos.

El trabajo se ha basado en el seguimiento de 7.610 mujeres británicas con tumor de mama y 10.196 sanas, en las que se analizó tanto el perfil genético como los hábitos de vida. Se excluyó a pacientes con los infrecuentes genes BRCA, ya que éstos provocan un desmesurado aumento del riesgo.
La conclusión del análisis es que tanto los genes como los hábitos contribuyen a incrementar las posibilidades de cáncer de mama, pero de forma independiente, sin que lo uno refuerce el perjuicio de lo otro. Ruth Travis, de la Universidad de Oxford (Reino Unido) y autora principal del estudio, no ha hallado sinergias entre los elementos estudiados.
Las alteraciones genéticas, presentes en el 60 por ciento de las mujeres, aumentan entre un 10 y un 20 por ciento las probabilidades de padecer la enfermedad. Los hábitos de vida, sin embargo, suelen tener más impacto: la obesidad incrementa el riesgo un 40 por ciento y la terapia hormonal sustitutiva lo duplica.


La biología molecular facilitará la quimioprevención en mama



LA TERAPIA SUSTITUTIVA SERÁ "COMO UN TRAJE A MEDIDA"

En el XI Congreso Nacional de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM) se ha debatido sobre el futuro de la medicina diagnóstica. La genómica y la proteómica serán básicas. En cáncer de mama el concepto de quimioprevención da mucho que hablar.
El futuro de la medicina diagnóstica radica en la proteómica y en la genómica, según afirmaron los ponentes de la sesión científica sobre cáncer de mama que se celebró en Málaga en el XI Congreso Nacional de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM).

Así, "la biología molecular va a avanzar más y se podrá identificar realmente y de forma exhaustiva a aquellas mujeres cuyos genes o mutaciones de genes las lleven a padecer cáncer en un futuro", ha explicado Rafael Sánchez Borrego, presidente electo de la AEEM, quien añadió que "el estudio de las proteínas va a evolucionar más y nos ayudará mucho en la quimioprevención".
Cada vez hay un mayor porcentaje de mujeres a las que se diagnostica cáncer de mama: "Hablamos con ellas, pero somos los profesionales los que tenemos que debatir si la quimioprevención es satisfactoria y si muchas mujeres a día de hoy pueden beneficiarse de ella. Yo creo que sí".

La mastectomía profiláctica y la ooforectomía pueden ser útiles, aunque son tan agresivas "que no deberían englobarse en la quimioprevención"

Por su parte, Rafael Comino Delgado, del Hospital de Puerto Real, en Cádiz, ha puntualizado que en un futuro no muy lejano tanto la terapia hormonal sustitutiva como la quimioprevención "van a ser un traje a medida. Habrá mujeres a las que se les podrá administrar terapia hormonal sustitutiva durante treinta años y nunca van a desarrollar un cáncer, y otras que en dos años lo hagan; quien nos dará la solución será la biología molecular". Lo que determina que aparezca un cáncer en una mujer que está bajo terapia hormonal sustitutiva es que haya determinados polimorfismos, que ya están indicados, en los receptores de progestágenos.

Muchos años de evoluciónLas estadísticas señalan que la población general de profesionales españoles no ha utilizado o no utiliza nunca ninguna quimioprevención. Según Sánchez Borrego, el gran debate es "saber qué pasa en cuanto a las posibilidades de prevención".
A lo largo de toda la historia natural del cáncer de mama, desde la primera célula, indetectable con las actuales técnicas de radiodiagnóstico, hasta llegar a un tumor detectable, pueden pasar entre cinco y veinte años: "Existen células cancerosas que no detectamos. Cuando estamos ante una radiografía y le decimos a una mujer que no tiene nada, estamos mintiendo porque no sabemos si existen células tumorales incipientes", ha subrayado el representante de la AEEM.

Además, existe un grupo de riesgo muy elevado: mujeres con genes con predisposiciones hereditarias. En estos casos, y por ahora, los fármacos que se han intentado aplicar han fracasado. "La mastectomía profiláctica o la ooforectomía pueden dar una salida, aunque son conductas tan agresivas que no se tendrían que llegar a englobar dentro de la quimioprevención".

Falta de evidencias
La ooforectomía profiláctica en mujeres con un factor hereditario tiene importancia, ya que provoca una disminución del 50 por ciento del riesgo. "Pero aún no disponemos de pruebas de que haya beneficios sobre la mortalidad, con lo cual realmente también queda en duda", aclaró el especialista de Barcelona.
La mastectomía tiene una disminución en el riesgo de la incidencia de la aparición de cáncer de mama del 90 por ciento pero "tampoco existen evidencias de que hacer una mastectomía profiláctica, donde se debe ser muy agresivos para que no quede ningún resto de tejido mamario, disminuya la mortalidad", advirtió Sánchez Borrego.

TAMOXIFENO Y RALOXIFENO
Dentro de la quimioprevención existen dos tipos importantes: agentes que van a bloquear la acción estrogénica y moléculas que inhiben la síntesis de esos estrógenos. En este sentido, los participantes en el simposio han recordado el caso del tamoxifeno, "del que pararon el tratamiento de prueba porque era inaceptable que las mujeres que se beneficiaban de él tuvieran una reducción del riesgo en el segundo o tercer año del 50 por ciento con respecto al grupo placebo". Este agente está aprobado por la Agencia Americana del Medicamento (FDA, en sus siglas en inglés) y por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, también en siglas inglesas) como agente quimiopreventivo, pero "ni aún así los especialistas lo utilizan".
Además, este fármaco tiene otros efectos beneficiosos además de la prevención del cáncer de mama, pero también riesgos asociados. "Es realmente complicado hacer que una mujer teóricamente sana admita una intervención que tiene una repercusión deletérea en su salud, puesto que aumenta el riesgo de padecer cáncer endometrial y la posibilidad de un tromboembolismo", ha señalado el presidente de la AEEM.
Según ha apuntado, "estas complicaciones hacen que se busquen otros fármacos, como el raloxifeno, un agente antiproliferativo mamario con menos acción proliferativa a nivel uterino y menos casos de trombosis". Pese a sus ventajas, "no puede aventajar al tamoxifeno en su acción en cuanto a los cánceres in situ". La FDA aprobó el medicamento en Estados Unidos para su uso en la prevención, pero aún no ha llegado a Europa.

Extirpar más ganglios que el centinela no mejora el resultado

La extirpación de los ganglios linfáticos en mujeres con cáncer de mama con propagación limitada de la enfermedad en el ganglio centinela no mejora la supervivencia, según los resultados de un estudio en fase III presentado por Armando Giuliano, director del Instituto del Cáncer de Mama John Wayne, en Santa Mónica, en la XLVI Reunión Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica, que se ha celebrado en Chicago. "La extirpación de los ganglios linfáticos axilares ha sido el enfoque estándar para las mujeres con micro y macrometástasis del ganglio centinela ", ha apuntado Giuliano.
Los datos del estudio sugieren que extirpar más ganglios linfáticos que el centinela no mejora el resultado y se pueden añadir efectos adversos asociados.
En mujeres con afectación del ganglio centinela, la práctica habitual consiste en extirpar quirúrgicamente más ganglios linfáticos de la axila para buscar células cancerígenas adicionales. Si bien la disección de ganglios linfáticos axilares se ha demostrado que ayuda al control local de la enfermedad, su efecto sobre la supervivencia ha sido controvertido. Esta extirpación adicional también puede causar importantes efectos secundarios, como dolor, incomodidad y linfedema.
En el citado trabajo, que es el que mayor número de pacientes en fase III ha incluido en este ámbito, los autores reclutaron a 991 mujeres sometidas a una lumpectomía, radioterapia y ganglio centinela positivo que fueron asignadas de forma randomizada a que no se les extirparan los ganglios linfáticos (446) o a la extirpación de más de diez ganglios linfáticos axilares adicionales (445).
Tras un seguimiento medio de casi seis años, los investigadores no encontraron ninguna ventaja de supervivencia en las mujeres a las que se les extirparon más ganglios axilares que los afectados.
Por otro lado, Pedro Sánchez-Rovira, jefe del Servicio de Oncología Médica del Complejo Hospitalario de Jaén, ha presentado en la reunión de la ASCO un póster que sugiere que administrar bevacizumab junto a la quimioterapia antes de la cirugía ofrece una mejora de la tasa de respuestas completas. Este beneficio se obtiene en un subgrupo de pacientes con tumores superiores a cinco centímetros, "que son las que tienen peor pronóstico".
Seis centrosEn el trabajo han participado seis centros españoles con un total de 72 pacientes con cáncer de mama HER-2 negativo, con receptores hormonales positivos y con edades comprendidas entre los 18 y los 72 años. Se han analizado varios biomarcadores, como el kiss-one, el receptor de la angiotensina y el hif, entre otros, para intentar identificar a las pacientes que responderán mejor al tratamiento dirigido. "Los resultados preliminares apuntan a que kiss-one podría ser uno de los candidatos, lo que supone un paso adelante hacia el tratamiento personalizado del cáncer de mama", ha apuntado Sánchez-Rovira.

TERAPIA DE RESCATE
Proviene del fondo marino y se ha convertido en la estrella de ASCO. La eribulina mesilada, diseñada por el laboratorio japonés Eisai, prolonga la supervivencia 2,5 meses en cáncer de mama metastásico o localmente recurrente que ya ha sido tratado de forma agresiva con al menos cuatro tipos de terapias convencionales, como antraciclinas o taxanos. Los resultados del estudio Embrace, en fase III, los ha presentado Christopher Twelves, del Instituto de Oncología de Leeds, en el Reino Unido, en la citada reunión. El nuevo fármaco es un inhbidor dinámico de los microtúbulos que afecta a la división celular y que se obtiene de una esponja marina; "se considera una buena opción en este grupo de pacientes.

Descubren cinco nuevas variantes asociadas al riesgo de cáncer de mama

Un equipo de científicos del Reino Unido y Holanda, dirigidos por Douglas F. Easton, de la Universidad de Cambridge, ha descubierto cinco tipos de variaciones genéticas comunes asociadas al riesgo de padecer cáncer de mama, el más frecuente entre las mujeres de los países desarrollados y culpable de más de medio millón de muertes anuales.

Según se publica hoy en Nature Genetics, estos cinco tipos aumentan a 18 el número de variantes comunes responsables de un 8 por ciento del riesgo hereditario de sufrir la enfermedad, mientras que otras variantes menos frecuentes y de alto riesgo están relacionadas con otro 20 por ciento.
Se sabe que la presencia en la familia de una enferma con cáncer de mama es un factor de riesgo importante: una mujer con un familiar de primer grado que haya tenido un tumor de este tipo presenta aproximadamente el doble de posibilidades de padecerlo. Estudios previos ya identificaron 13 variantes genéticas asociadas con un riesgo mayor de cáncer de mama. Para hallar más, Douglas Easton y su equipo realizaron el análisis pangenómico más amplio hasta la fecha: determinaron el genotipo de 582.886 polimorfismos mononucleotídicos (SNP) en 3.659 casos con un pariente enfermo y 4.897 controles. Las asociaciones más prometedoras fueron evaluadas en una segunda etapa que comprendía 12.576 casos y 12.223 controles.
Así, identificaron cinco nuevos locus susceptibles de cáncer en los cromosomas 9, 10 y 11. Además, identificaron SNP en 6q25.1, 8q24 y en regiones LSP1, que mostraron ser una asociación de riesgo más importante que las anteriores.

La delgadez en la infancia eleva el riesgo de tumor de mama en la edad adulta

Las niñas delgadas son más proclives a desarrollar cáncer de mama, según un estudio que se publica en el último número de Breast Cancer Research. Jingmei Li, del Departamento de Medicina Epidemiológica en el Instituto Karolinska (Suecia), ha coordinado el trabajo, en el que se ha asociado el peso a los siete años de edad con el riesgo de tumor mamario en la edad adulta.



El análisis se basó en 2.818 pacientes con cáncer de mama y en otras 3.111 mujeres que sirvieron de control. "Nuestro principal hallazgo es que un elevado índice de masa corporal a los siete años se asocia con menor riesgo de cáncer de mama posmenopáusico. De hecho, es un factor protector, una vez ajustados otros elementos de riesgo conocidos como la edad de la menarquia, el índice de masa corporal adulto y la densidad de la mama", explica Jingmei Li.
Además, el peso a los siete años también se relacionó con ciertas características tumorales, en concreto con los receptores estrogénicos. Así, un peso elevado a esa edad protegía especialmente contra los tumores con receptores negativos, generalmente de peor pronóstico.
Las mujeres estudiadas clasificaron su corpulencia en la infancia con nueve pictogramas que representaban un rango que iba desde la extrema delgadez (S1) hasta la obesidad mórbida (S9). Los datos se agruparon en tres conceptos: delgadas (S1, S2), normales (S3, S4) y grandes (S5 a S9).
"Podría parecer a priori que un bajo peso en la infancia reduce la probabilidad de cáncer de mama, porque un peso elevado al nacer y un índice de masa corporal alto en la edad adulta son factores de riesgo en ese sentido. Sin embargo, estos resultados plantean cuestiones aún por contestar sobre los mecanismos que explican este efecto protector".
El hallazgo además tiene importantes implicaciones porque, como concluyen los autores, "a partir de la información que podemos obtener de las fotografías de la infancia se puede construir un modelo del riesgo o del pronóstico del cáncer de mama".

La supermicrocirugía consigue la remisión total del linfedema


Una técnica quirúrgica desarrollada en Japón y que ha implantado el Hospital de San Pablo, de Barcelona, se ha mostrado eficaz para mejorar de manera significativa el linfedema y consigue la remisión total de la sintomatología en más de la mitad de los pacientes.
La supermicrocirugía es una técnica eficaz para tratar el linfedema, ya que consigue la remisión total en más del 50 por ciento de los casos; en el resto logra una mejora importante de la sintomatología, según la experiencia del grupo de Isao Koshima, profesor y jefe del área de Cirugía Plástica y Reconstructiva de la Universidad de Tokyo, en Japón.

Este cirujano, que asegura ser capaz de dar diez puntos en un pelo, es el artífice de la técnica quirúrgica que consiste en realizar una anastomosis para enlazar los vasos linfáticos superficiales con las venas subdérmicas de la extremidad afectada, con ayuda de unas agujas prácticamente invisibles, con el objetivo de drenar el canal linfático.

Durante la I Jornada Multidisciplinaria sobre Linfedema subtitulada Nuevas fronteras en el tratamiento, y organizada por la Fundación Jaime Planas y la Clínica Planas con motivo de la I Conferencia Europea de Supermicrocirugía, que se celebra estos días en Barcelona, Koshima ha explicado que más de la mitad de los pacientes intervenidos con supermicrocirugía recuperan la funcionalidad de las extremidades afectadas, por lo que no requieren de medidas compresivas para efectuar sus actividades cotidianas.

"La anastomosis para enlazar los vasos linfáticos superficiales con las venas subdérmicas con microcirugía consigue curar el linfedema "

Este grupo japonés, que fue el pionero en el mundo, ha realizado más de 300 intervenciones de este tipo en la última década y, actualmente, una veintena de centros en todo el mundo la han adoptado como alternativa terapéutica para esta enfermedad, que no dispone de otro tratamiento curativo eficaz y que se suele abordar con fisioterapia y rehabilitación.
Koshima ha explicado a Diario Médico que dicha cirugía tiene también un alto potencial profiláctico, por lo que el próximo reto en este campo es extender la técnica a los pacientes con un elevado riesgo de desarrollar linfedema, entre los que destacan aquéllos en tratamiento para el cáncer de mama o de algunos tumores ginecológicos.

Experiencia en EspañaEl grupo dirigido por Jaume Masià, director del Servicio de Cirugía Plástica y Reparadora del Hospital de San Pablo y el Hospital del Mar, de Barcelona, en colaboración con la Clínica Planas, es el único en España que ha implantado esta técnica para tratar el linfedema y uno de los cuatro centros en Europa que la practican.
Hasta ahora, el equipo catalán ha tratado 46 casos en los últimos tres años, de los cuales 45 han mostrado una mejora significativa y más de la mitad de ellos, la remisión completa de la enfermedad.
"El próximo reto en este campo es trasladar la técnica quirúrgica a los pacientes con riesgo de desarrollar linfedema como una medida profiláctica ".
Masià ha señalado que, según los resultados científicos disponibles, esta técnica se puede considerar de primera opción para abordar el linfedema. Además, ha reiterado la importancia de indicar la intervención de forma precoz, incluso en las fases preclínicas de la enfermedad, ya que este factor se relaciona con las posibilidades de éxito del procedimiento, así como con la mejor evolución del paciente.
A pesar de que la supermicrocirugía es el único tratamiento curativo para esta enfermedad, se halla aún muy poco extendida no sólo en España sino también en el resto del mundo. Los expertos coinciden en que se debe principalmente al alto grado de complejidad que presenta pues requiere una gran destreza quirúrgica, mucha formación y un largo entrenamiento.

LOS PACIENTES PIDEN UNIDADES ESPECÍFICAS
El linfedema es una complicación que afecta a entre el 10 y el 20 por ciento de los pacientes con cáncer de mama. También se ha asociado con el tratamiento de otros tumores, además de los casos de origen primario.
A la I Conferencia Europea sobre Supermicrocirugía que se celebra hasta el viernes en Barcelona han acudido los principales especialistas internacionales en estas técnicas procedentes de Japón, Francia, Corea y Finlandia.
La reunión es previa a la celebración del Día del Linfedema, el próximo sábado, para la que las asociaciones de pacientes han redactado un manifiesto en el que reivindican el derecho a recibir una atención de calidad para su enfermedad.
Uno de los puntos que destacan es la necesidad de crear unidades especializadas para el abordaje de esta patología desde una perspectiva multidisciplinar en los hospitales españoles.
Además, han insistido en la cohesión territorial para garantizar la equidad en las prestaciones y el tratamiento del linfedema por parte de la sanidad pública.
Fuente Diario Medico

martes, 20 de julio de 2010

El ganglio centinela es útil en mama tras quimioterapia neoadyuvante



Karla Islas Pieck
Barcelona

La técnica del ganglio centinela se usa desde hace años en las pacientes tratadas con cirugía como primera opción, pero ahora se ha visto que es útil también con quimioterapia neoadyuvante, según un estudio presentado en el la VII Conferencia Europea de Cáncer de Mama.
La técnica del ganglio centinela en el cáncer de mama es útil en las pacientes tratadas con quimioterapia neoadyuvante, según los resultados de un estudio dirigido por Isabel Rubio, coordinadora de la Unidad de Mama del Hospital Universitario Valle de Hebrón, de Barcelona, que ha sido presentado en la VII Conferencia Europea de Cáncer de Mama (EBCC7), que se está celebrando en Barcelona.El estudio ha recogido datos de 75 pacientes con tumores de mama en estadio II tratadas con quimioterapia neoadyuvante y después con cirugía casi en todos los casos conservadora, y se ha podido comprobar que la eficacia de la técnica es comparable a la de los resultados en adyuvancia.
El ganglio centinela se usa con éxito para la prevención de la aparición de linfedema desde hace muchos años en pacientes en estadios iniciales de la enfermedad a las que se les indica la cirugía como primera alternativa terapéutica; no obstante, este trabajo aporta evidencias de que los resultados de la técnica son buenos en aquellas afectadas que deben pasar por el quirófano cuando ya han sido previamente tratados con quimioterapia. Dicha indicación terapéutica está aún en fase de validación, por lo que serán necesarios nuevos estudios en esta dirección para poder incluir la recomendación en las guías de práctica clínica.
La prevención de reacciones adversas de las terapias oncológicas cobra cada vez más importancia, especialmente en tumores de mama, ya que las cifras de supervivencia han aumentado mucho en los últimos años gracias al desarrollo de nuevas terapias más eficaces.
Los pacientes oncológicos tienen cada vez mejor supervivencia, lo que obliga a pensar en prevenir la aparición de efectos adversos.
"Esto ha sido un logro muy importante en nuestro campo, pero ahora tenemos que pensar qué hacer para evitar los efectos secundarios en los pacientes que van a vivir muchos años después de los tratamientos".Rubio, que forma parte del comité organizador del congreso, ha explicado a Diario Médico que los tratamientos neoadyuvantes son el presente y el futuro para determinar marcadores pronósticos y predictivos en cáncer de mama", ya que permiten analizar los efectos y reacciones de las alternativas terapéuticas disponibles.
Otra de las líneas de investigación novedosas en este campo es el estudio de la eficacia de la braquiterapia, que es menos agresiva que la radioterapia, y se espera que con el tiempo reduzca de forma similar el riesgo de recidivas.Además, esta edición del congreso europeo ha incluido una charla divulgativa, abierta al público general, en la que los participantes han podido plantear preguntas sobre diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad.
Isabel Rubio ha explicado que este intercambio de conocimientos también permite que los profesionales conozcan de primera mano las principales inquietudes de la población sobre este tema.

OMNIPRESENCIA DE PARP

La presencia de la proteína poli (ADP-ribosa) polimerasa PARP en los tumores puede ayudar a predecir su respuesta a la quimioterapia, según los resultados de un estudio dirigido por Gunter von Minckwitz, del Hospital de Fráncfort y del Grupo de Mama alemán en Neu-Isenburg. El trabajo concluye que, contrariamente a la creencia actual de que PARP sólo está asociada a un número reducido de tumores, ésta se expresa en todos los subtipos de cáncer de mama, y que esos tumores son muy sensibles a la quimioterapia. "Sabíamos que una nueva clase de fármacos, los llamados inhibidores de PARP, eran eficaces contra los tipos de cáncer agresivos, como los que implican mutaciones de BRCA y el cáncer de mama triple negativo, en el que el tumor no expresa los receptores de estrógeno, progesterona o de HER2. Sin embargo, no sabíamos si la presencia de PARP predeciría la eficacia de esos fármacos".Estos científicos analizaron tejido de 646 pacientes en un ensayo en fase III en neoadyuvancia.

EMBARAZO Y QUIMIOTERAPIA

Las mujeres que desarrollan un tumor de mama durante el embarazo pueden someterse a un tratamiento de quimioterapia sin poner en peligro la salud del feto, según se desprende de los resultados de un estudio que se presenta hoy en la VII Conferencia Europea sobre Cáncer de Mama (EBCC7). El grupo de Sibylle Loibl, profesora adjunta de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Fráncfort, en Alemania, y miembro del Grupo de Mama alemán, ha llegado a la conclusión de que las pacientes con cáncer de mama embarazadas pueden recibir un tratamiento lo más ajustado posible a las recomendaciones estándares, ya que la quimioterapia administrada durante este proceso reproductivo no parece causar problemas significativos en los neonatos durante y tras la gestación. "Hasta ahora, la evidencia en la que basábamos nuestras decisiones sobre el tratamiento de las embarazadas con cáncer de mama ha estado limitada a estudios de casos e investigaciones retrospectivas".

El índice de masa corporal podría incrementar el riesgo de cáncer de mama tras la menopausia

Un trabajo presentado en la reunión anual de la Asociación Americana de Investigación sobre el Cáncer revela que el incremento del índice de masa corporal durante la etapa adulta puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de mama después de la menopausia.

Estudios anteriores habían vinculado el sobrepeso con este riesgo postmenopáusico. Los investigadores especularon con que los estrógenos producidos en el tejido adiposo o en la grasa corporal de las mujeres menopáusicas promovían el crecimiento de tumores mamarios.
Para el estudio actual, los investigadores examinaron el historial clínico de 72.007 mujeres con una edad comprendida entre los 55 y los 74 años. Se detectaron 3.677 casos de cáncer de mama tras la menopausia y una fuerte correlación entre las mujeres que nunca habían recibido terapia hormonal en la menopausia.
Los resultados mostraron que el 57 por ciento de las mujeres examinadas incrementó su índice de masa corporal 5 kg/m2 o más desde que tenían 20 años hasta el comienzo del estudio. Todas ellas aumentaron un 88 por ciento el riesgo de desarrollar cáncer de mama tras la menopausia, mientras que el aumento fue del 56 por ciento en aquellas cuyo índice de masa corporal incrementó desde los 50 años hasta el comienzo del estudio.


lunes, 19 de julio de 2010

Desarrollan un nuevo método experimental para detectar el cáncer de mama denominado 'STREM'

Investigadores del Centro de Investigación Cooperativa en Biomateriales (CIC biomaGUNE), situado en el Parque Tecnológico de San Sebastián, han desarrollado un método experimental, denominado Strem (Stress Relaxation Microscopy), para caracterizar de manera completa las propiedades mecánicas de diversos tipos de biomateriales.

El nuevo método, cuya descripción y primera aplicación se publica en Journal of Biomechanics, puede convertirse en una potente herramienta de detección y diagnóstico para algunas enfermedades como el cáncer de mama.
Recientes hallazgos en el campo de la biología celular indican que las propiedades mecánicas de las células, incluso de las embrionarias, influyen en su futuro desarrollo y función. Estos estudios demuestran que la naturaleza tumoral de las células viene asociada con un cambio en su mecánica. Es aquí donde Strem puede desempeñar un papel como herramienta diagnóstica, ya que los mapas multiparamétricos podrían localizar de forma precisa tales cambios y al mismo tiempo proporcionar una idea sobre su naturaleza, haciendo posible la identificación de tipos celulares y malformaciones.
El trabajo ha sido llevado a cabo por los investigadores de CIC biomaGUNE Susana Moreno-Flores y José Luis Toca-Herrera, en colaboración con María del Mar Vivanco, del Centro de Investigación Cooperativa en Biociencias (CIC bioGUNE), y Rafael Benítez, de la Universidad de Extremadura.
Strem se basa en el estudio de la relajación de la tensión mecánica que se aplica sobre el biomaterial sometido a deformación constante. Este enfoque, combinado con microscopias clásicas de fuerza atómica y óptica, proporciona una descripción a modo de imagen multiparamétrica del biomaterial. El método permite obtener mapas de la topografía tridimensional, de la deformación causada por la tensión aplicada, de la energía total y de la disipada empleada en deformarlo, así como de los tiempos de relajación de los procesos viscoelásticos que suceden.
Células vivasEn particular, Strem se ha aplicado a células vivas de cáncer de mama (MCF-7), dando cuenta de la complejidad celular. Se ha podido determinar, entre otras magnitudes, la deformación causada por la aplicación de tensiones locales en la célula, así como los tiempos de relajación del citoesqueleto y de la membrana celular en el ámbito micrométrico.
El trabajo, desarrollado durante los tres últimos años, representa un avance en el campo de la mecánica de biomateriales, y en particular en técnicas físicas aplicadas a la biología celular.
De forma paralela, también se está aplicando Strem para distinguir el efecto producido por fármacos sobre la membrana y el citoesqueleto de células cancerígenas.



domingo, 18 de julio de 2010

Las vitaminas y el calcio reducen el riesgo de cáncer de mama

Las vitaminas y los suplementos de calcio podrían reducir el riesgo de padecer cáncer de mama, según un estudio presentado en la Reunión Anual de la Asociación Americana de Investigación del Cáncer.

Los hallazgos sugieren, según Jaime Matta, del Ponce School of Medicine, en Puerto Rico, autor de la investigación, que los suplementos de calcio actúan mejorando la capacidad de reparación del ADN, un proceso biológico complejo con más de 200 proteínas que, cuando se interrumpe, puede conducir al cáncer. El estudio incluyó a 268 mujeres con cáncer de mama y 457 sanas. Las mujeres más propensas a desarrollar cáncer de mama fueron las de mayor edad, las que tenían un historial familiar de cáncer de mama, las que no contaban con antecedentes de lactancia materna y las que tenían una capacidad menor de reparación del ADN.El riesgo de cáncer de mama se redujo un 30 por ciento con los suplementos de vitaminas y un 40 por ciento con los de calcio. No obastante, después de controlar el nivel de capacidad de reparación del ADN, los suplementos de calcio resultaron no ser tan protectores, pero sí se mantuvo la relación entre los suplementos de vitaminas y la reducción de cáncer de mama."No estamos hablando de dosis muy elevadas de vitaminas y suplementos de calcio, así que esta es, definitivamente, una manera de reducir el riesgo", concluye Matta.


viernes, 16 de julio de 2010

La densidad mamaria puede verse aumentada por la THS

Uno de los estudios médicos más polémicos de los últimos años, la Iniciativa para la Salud de la Mujer (WHI), sigue arrojando datos.





El último, que se ha presentado en la reunión anual de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer, en Washington, revela que el cambio en la densidad mamaria en las mujeres que tomaban terapia hormonal con estrógenos y progesterona explicaría el aumento en el riesgo de cáncer de mama que se observó en este brazo del estudio.





El WHI se inició en 1991 incluyendo a 161.808 mujeres posmenopáusicas sanas. Uno de los ensayos del trabajo examinaba los efectos del tratamiento con estrógenos y progesterona, pero este grupo se interrumpió en 2002 al observarse un aumento del riesgo de cáncer de mama. Los científicos han querido determinar si el cambio en la densidad mamográfica de estas pacientes explicaba ese aumento. "Y eso fue exactamente lo que encontramos", dice Celia Byrne, profesora del Centro Integral del Cáncer Georgetown Lombardi. La densidad mamográfica es uno de los factores predictivos más fuertes de riesgo de tumor mamario.





Según indica la científica, en el 20 por ciento del subgrupo de pacientes que recibió la citada terapia hormonal y presentaba la mayor densidad mamaria se registró que el riesgo de cáncer de mama se había triplicado (3,6 veces) comparado con un 20 por ciento de riesgo aumentado en el grupo que tenía menor densidad dentro del subgrupo tratado. "El resultado en este subestudio es similar en cuanto a terapia hormonal y riesgo de cáncer que el de otras conclusiones extraídas del WHI". Byrne habla de un 24 por ciento de riesgo aumentado en total entre las mujeres tratadas.






jueves, 15 de julio de 2010

Desarrollan un sistema que predice el riesgo de cáncer de mama

Un grupo de investigadores de la Universidad de California, en Estados Unidos, ha hallado una manera de predecir el riesgo de carcinoma ductal in situ. El trabajo ha sido publicado en Journal of the National Cancer Institute.

"Las mujeres dispondrán de mucha más información para conocer cuál es su riesgo de desarrollar cáncer invasivo", apunta Karla Kerlikowske, autora principal.
El estudio incluyó a 1.162 mujeres de 40 o más años diagnosticadas con carcinoma ductal in situ (DCIS, por sus siglas en inglés) y que se habían sometido a una lumpectomía. Los investigadores encontraron dos factores comunes que predecían el riesgo de desarrollar cáncer invasivo en el plazo de ocho años tras el diagnóstico de DCIS: el método empleado para detectar el carcinoma y la expresión génica de varios biomarcadores -receptores de estrógenos y progesterona, antígeno Ki67, proteínas p53 y p16, receptor del factor de crecimiento epidérmico 2 y ciclooxigenasa 2-. Además, descubrieron que era más fácil de predecir el cáncer invasivo tras una lumpectomía que tras una mamografía.
Los resultados también mostraron que las diferentes combinaciones de biomarcadores del DCIS estaban asociadas a un nivel de riesgo determinado. Las mujeres con altos niveles de p16, ciclooxigenasa 2 y Ki67 eran más propensas a desarrollar cáncer invasivo después del diagnóstico de DCIS.
"Las pacientes con cáncer de mama escogen el tratamiento según su riesgo de desarrollar cáncer invasivo. Y ahora podemos identificar a las mujeres que tienen este riesgo más elevado", concluye Kerlikowske.


miércoles, 14 de julio de 2010

La supervivencia en cáncer de mama metastásico, relacionada con las células tumorales circulantes

El número de células tumorales circulantes en sangre está vinculado a la supervivencia en cáncer de mama metastásico. Así lo revela un estudio realizado por científicos del Centro Anderson de Cáncer en Houston (Estados Unidos).

Los resultados de la investigación se han hecho públicos durante la Conferencia de Cáncer de Mama que se ha celebrado en Bruselas (Bélgica). Estos hallazgos pueden servir para mejorar y desarrollar tratamientos especializados para estos pacientes.
Los especialistas utilizaron un modelo neurológico artificial para estudiar la relación entre el incremento del número de células tumorales circulantes y la supervivencia en diferentes grupos que padecían cáncer de mama. "Hemos descubierto que existe una relación clara entre el número de células tumorales circulantes y el riesgo de muerte de los pacientes con cáncer de mama metastásico", explica el director de la investigación Antonio Giordiano, del Centro Anderson de Cáncer. "El riesgo de fallecimiento de los pacientes con 40 de estas células en 7,5 ml de sangre es el doble un año después".
Los especialistas sugieren que deben establecerse pruebas para monitorizar el número de células tumorales circulantes en los pacientes con cáncer de mama metastásico.
"Los tratamientos actuales son paliativos, la monitorización de las células tumorales circulantes puede mejorar las terapias personalizadas", concluye Giordiano.

Tecnicas diagnósticas de la mama

El hombre en la actualidad ha dado grandes pasos en la investigación, descubrimiento y desarrollo de la medicina. La humanidad cuenta con técnicas y procedimientos en el área de la salud que le permiten prevenir y descubrir muchísimas anomalías o afecciones que alteren el buen desarrollo fisiológico, uno de esas grandes técnicas es la ecografía mamaria.

En España existe una política sanitaria dirigida a la prevención del cáncer de mama, sin embargo aunque la ecografía mamaria no es la opción para el cribado del cáncer de mama es una técnica relativamente imprescindible para un buen diagnóstico.

La ecografía mamaria tiene mayor capacidad que la mamografía para diferenciar entre los diferentes tipos de tejido normal y para distinguir quistes simples y complejos y nódulos sólidos. La mamografía es sólo capaz de mostrar cuatro densidades diferentes (aire, grasa, agua y metal o calcio) y a posteriori distinguir entre los diferentes tejidos de densidad-agua por sus diferencias en espesor y compresibilidad, o por su contenido en densidad grasa o calcio.

Los ultrasonidos, en cambio, permiten diferenciar entre muchos tipos diferentes de tejido mamario normal. Como la mamografía, la ecografía identifica las densidades aire, grasa, agua y metálica o cálcica. Sin embargo, y a diferencia de ellas, la ecografía distingue entre diferentes tipos de densidad-agua tanto por su ecogenicidad como por su espesor y compresibilidad.
Dr. Guillermo Guillermo

Detección precoz de metástasis en cáncer de mama en un paso



Blas Ballester
"el método osna usa un amplificador de ácido nucleico"
En los últimos años, la Unidad de Mama de la Ribera se ha situado a la vanguardia en el tratamiento de las patologías de mama y realiza alrededor de 140 intervenciones al año. Esta unidad ha implantado el método OSNA para la detección precoz de metástasis en mama.
Uno de los grandes retos en el ámbito sanitario es la detección precoz de las patologías o sus complicaciones asociadas. En este sentido, los avances en cáncer son especialmente significativos ,dada su incidencia y el impacto que la enfermedad tiene a nivel médico, social y psicológico en los pacientes y sus familiares.
Un buen ejemplo de progreso asociado a este campo es el método molecular de amplificación de ácido nucleico en un solo paso (OSNA, por sus siglas en inglés), que se ha consolidado como la última tecnología en el terreno de la detección precoz de la metástasis en cáncer de mama.
Según el jefe de la Unidad de Mama del Hospital Universitario de la Ribera, en Alcira, Blas Ballester, "el método OSNA consiste en un amplificador de ácido nucleico en un solo paso que permite analizar la expresión de la citoqueratina 19 (CK 19), que está presente cuando el ganglio está invadido por metástasis".
"El método OSNA analiza la expresión de la proteína citoqueratina 19 (CK19), presente cuando el ganglio está invadido por metástasis ".
Gracias a este sistema, se puede realizar un estudio completo y exacto del ganglio centinela -el primero al que se extienden las células cancerígenas desde la mama- en menos de 30 minutos, durante el transcurso de la propia intervención si la neoplasia se ha extendido a los ganglios regionales de la mama (axila y mamaria interna).
De esta forma, los cirujanos pueden decidir si es necesario o no realizar una extirpación de los ganglios linfáticos de la axila -linfadenectomía-, ya que ésta es la primera zona donde se extiende el cáncer de mama. Ballester ha destacado que esto supone un gran avance respecto al procedimiento anterior, ya que el estudio completo sólo era posible después de varios días y, al conocerse los resultados, algunas mujeres debían volver a ser intervenidas.
"El método era más laborioso porque había que hacer múltiples cortes del ganglio y una doble técnica de tinción, de manera que se tardaba unos 90 minutos en saber si se había producido la metástasis. Además, en la mayoría de los casos el estudio definitivo del ganglio no se tenía hasta tres días después de la intervención".
Hasta la fecha se han beneficiado de esta técnica 25 pacientes de la Ribera y, según Ballester, "en seis casos resultó positivo el estudio de la extensión de metástasis a los ganglios regionales, pero todas ellas fueron intervenidas en el momento y se evitaron una segunda operación".
"Antes el estudio completo sólo era posible tras varios días y, al conocerse los resultados, algunas mujeres debían volver a ser intervenidas ".
Por pasosRafael Cano, jefe del Servicio de Anatomía Patológica del centro, ha explicado a DM el proceso completo de este sistema. Cuando se recibe el ganglio linfático del quirófano, "el primer paso es disecarlo, ya que casi siempre viene envuelto en tejido adiposo u otros tejidos y es conveniente aislarlo lo mejor posible".
Posteriormente, se corta por la mitad y se toman unas muestras citológicas de la superficie de corte, "que son teñidas y estudiadas a través del microscopio para identificar si corresponden a ganglio linfático y detectar posibles células sospechosas".
Tras la confirmación, el tejido se corta en trozos pequeños y se homogeiniza junto con un reactivo especial, que mantiene los ácidos nucleicos y, en especial, el ácido ribonucleico mensajero (ARNm) de la CK 19. Tras un proceso de centrifugado, se elige el fragmento de homogeneizado del tejido donde se sitúa el producto del citoplasma de las células y se traslada a la máquina propiamente dicha, donde se produce una reacción en cadena de la polimerasa mediante una amplificación de novedosa tecnología.
Esta reacción es "muy rápida, potente y se realiza a temperatura isotérmica -60 grados-, con lo cual el proceso se acelera mucho". En la práctica, "en 15 ó 16 minutos obtenemos un resultado: la cantidad de ARNm de la CK 19 que existe en ese ganglio linfático".
Ese resultado, ha concluido Cano, se puede estratificar en cuatro escalones: negativo -no hay metástasis-; células tumorales aisladas -en debate sobre si hay que intervenir o no, aunque el consenso actual es que hay que esperar hasta conocer su significado clínico-; micrometástasis, y macrometástasis. En estos dos últimos supuestos hay consenso en proceder a la linfadenectomía axilar.

Escasa supervivencia para mujeres que optan por la mastectomía profiláctica

Entre las pacientes con cáncer de mama, la extirpación de la glándula mamaria sana está asociada con cinco años de supervivencia, especialmente para las mujeres más jóvenes que se hallan en fases iniciales y cuyos tumores tienen receptores estrogénicos negativos, según un estudio publicado en Journal of the National Cancer Institute.

Para la investigación, Isabelle Bedrosian, del Hospital M. D. Anderson, en Houston (EEUU), autora del trabajo, realizó un seguimiento a 107.106 mujeres con cáncer de mama que se habían sometido a una mastectomía entre 1998 y 2003 y a un subconjunto de 8.902 mujeres que también se habían sometido a mastectomía profiláctica durante el mismo período.Se observó una mayor supervivencia principalmente entre las mujeres más jóvenes (entre los 18 y los 49 años) en fases iniciales con tumores con receptores estrogénicos negativos. Asimismo, dentro de este subgrupo de mujeres, que constituyó el 10 por ciento del total, la mastectomía profiláctica contralateral se asoció con un aumento de cinco años de la esperanza de vida, lo que es una pequeña mejora, según los autores.

Cambios de la mama

Al igual que el endometrio crece y se reduce con cada ciclo menstrual, la mama también lo hace. Tras la menstruación, con la subida progresiva de los estrógenos, las células ductales y acinares comienzan a proliferar y continúan desarrollándose durante todo el ciclo. En la fase secretora, bajo la influencia de la progesterona, aumenta la proliferación de las estructuras ductales terminales y se produce su vacuolización con incremento de la actividad mitótica de las células epiteliales basales.


Las células del estroma proliferan y se produce, además, un edema de éste.
Este efecto estimulador combinado de los estrógenos y la progesterona sobre los elementos del lobulillo mamario es lo que produce la sensación de plenitud que experimenta la mujer durante la fase premenstrual del ciclo.


Cuando aparece la menstruación, la caída de los niveles de estrógenos y de progesterona va seguida de la descamación de las células epiteliales, atrofia del tejido conectivo intralobulillar, desaparición del edema del estroma y contracción global del tamaño de los conductos y yemas glandulares.
En el tejido periductal se acumula una cantidad considerable de linfocitos.
Solo cuando se inicia el embarazo adquiere la mama su maduración morfológica y su actividad funcional completas. De cada yema glandular surgen numerosas glándulas secretoras verdaderas que adoptan la forma de racimo de uvas. Se produce entonces una inversión de la habitual relación estroma / glándulas, de manera que al final del embarazo la mama está formada casi enteramente por glándulas separadas por una cantidad relativamente escasa de estroma. Las glándulas secretoras están revestidas por células cúbicas en las que empiezan a aparecer vacuolas de material lipídico en el tercer trimestre.
Inmediatamente después del parto, se inicia la producción de leche. Tras la lactancia, la glándula regresa de nuevo y se atrofia, los conductos disminuyen de tamaño y lo mismo sucede con el tamaño global de la mama. Sin embargo, no suele producirse su involución hasta el estadio de la mama virginal normal y queda como residuo permanente un cierto aumento del parénquima glandular.


Con la menopausia, los conductos y el estroma se atrofian aun más, produciendo mayor contracción del estroma intra e interlobulillar. Las yemas glandulares desaparecen casi por completo a edades muy avanzadas y sólo persisten los conductos, que adoptan un perfil morfológico similar al del varón. Sin embargo, en la mayoría de las mujeres existe una estimulación estrogénica suficiente, posiblemente de origen suprarrenal, para mantener restos vestigiales de las yemas glandulares que diferencian, incluso a edades muy avanzadas, las mamas de una mujer de las mamas del hombre.
Dr. O. Guillermo Guillermo H.

El melón amargo inhibe las células de cáncer de mama

El melón amargo, también conocido como cundeamor chino o, más rigurosamente como Momordica charantia, es una hortaliza, parecida al pepino, que se cultiva y consume habitualmente en China y la India.

Una profesora del Departamento de Patología de la Universidad de Saint Louis ha hallado que un extracto de esta hortaliza inhibe las células de cáncer de mama y evita su proliferación. Ratna Ray, de origen indio y consumidora del alimento, se ha mostrado sorprendida por estos resultados, que se publicarán en marzo en Cancer Research.
La profesora analizó el efecto del melón amargo en las células tumorales a partir de los resultados obtenidos en otros trabajos donde se demostró que la sustancia reducía los niveles de glucosa en sangre y de colesterol. La hortaliza se emplea también en la medicina tradicional china y en la India para tratar la diabetes.
El siguiente paso ahora es comprobar el efecto del extracto en un modelo animal y, de confirmarse que es útil, podría dar pie a nuevos a ensayos clínicos. Por otro lado, como asegura Ray, "estudiar a la población con alto riesgo de cáncer de mama en las zonas donde se consume el melón amargo de forma habitual podría ser un área de investigación de gran utilidad".

Diagnóstico por Imagen de la mama

El diagnóstico por imagen en la mama requiere tanto detectar como identificar las diferentes lesiones mamarias. El principal objetivo del cribado es detectar la presencia de cáncer de mama en una gran población de pacientes asintomáticas.
En cambio, el objetivo primordial de la ecografía mamaria consiste en identificar cualquier anomalía que haya sido detectada en el cribado mamográfico o en la exploración clínica.
Los ultrasonidos no emplean radiaciones ionizantes y además son capaces de analizar zona de tejido denso poco visible en la mamografía, mostrando de una forma más clara la anatomía y la patología de la mama.


La ecografía mamaria es una técnica frecuentemente utilizada como diagnóstico complementario. El hecho de que la ecografía mamaria no pudiera sustituir a la mamografía en el cribado de cáncer de mama no le resta validez como herramienta diagnóstica en la mama.
Su uso en pacientes seleccionadas junto a la exploración clínica y la mamografía tiene un valor incalculable.
El objetivo principal de la ecografía mamaria es hacer un diagnóstico no invasivo y más específico en aquellas pacientes con hallazgos clínicos o mamográficos anómalos que el que podemos alcanzar sólo mediante la exploración y la mamografía.


El diagnóstico ecográfico de una lesión sospechosa conduce a la realización de una biopsia, incluso cuando los hallazgos mamográficos son negativos. Por otro lado, la demostración ecográfica de un hallazgo benigno puede obviar la biopsia.


La ecografía mamaria es mucho más útil para mostrar la anatomía y la patología ductal y lobulillar que la mamografía.
Además, nos permite distinguir la patología mamaria quística de la sólida. Si la ecografía mamaria es utilizada de manera apropiada es capaz de muchísimo más.
El uso de la ecografía para examinar a pacientes que presentan problemas en las mamas ha aumentado significativamente en los últimos años. Los intentos por delinear los cambios producidos en el tejido mamario antes de realizar una intervención quirúrgica se han convertido en una parte esencial de la clínica moderna.

El objetivo consiste en evitar que las mujeres que presenten lesiones benignas sean sometidas a una intervención quirúrgica innecesaria. Los últimos adelantos tecnológicos han facilitado la realización de estudios de excelente calidad.
En la actualidad, es posible obtener imágenes ecográficas de alta resolución de una región específica o de todo el volumen mamario.
Dr. O. Guillermo Guillermo H.

martes, 13 de julio de 2010

Un componente del brócoli actúa en las células madre del cáncer de mama

Un compuesto derivado del brócoli podría ayudar en la prevención y el tratamiento del cáncer de mama actuando en las células madre que provocan el crecimiento del tumor, según un estudio publicado en Clinical Cancer Research.

Un trabajo con modelos murinos de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, revela que el sulforafano ataca y mata las células madre del cáncer e impide que crezcan nuevos tumores.
Para el estudio, los investigadores tomaron ratones con cáncer de mama y les inyectaron diferentes concentraciones de sulforafano. Posteriormente, evaluaron el número de células madre en los tumores y observaron que se había producido una disminución significativa después del tratamiento con el compuesto.
"Estos resultados muestran un nuevo tratamiento que ataca la población de células madre del cáncer, un factor fundamental para controlar el avance de la enfermedad", afirma Duxin Sun, autor principal.
Ahora, los investigadores trabajan para desarrollar un método de extracción y preservación del sulforafano y preparar un ensayo clínico en humanos.


El alcohol se reafirma como factor de riesgo en mama

"La relación entre cáncer de mama y un consumo elevado o moderado de alcohol está clara. Lo que intentamos cuantificar es el riesgo del consumo muy moderado", ha señalado Marina Pollán, jefa del Servicio de Epidemiología del Cáncer del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III, de Madrid, que coordina uno de los proyectos financiados por la AECC.


Del estudio sobre el riesgo de cáncer de mama y el estilo de vida en España, realizado por el Grupo Español de Investigación del Cáncer de Mama en 706 parejas de casos y controles, se extraen varios resultados preliminares. "El vino aumenta el riesgo cuando el consumo es alto. La cerveza ni aumenta ni disminuye las probabilidades, y las bebidas espirituosas sí elevan el riesgo". Los autores están encontrando algunos datos paradójicos: en las mujeres que consumen alcohol moderadamente y tienen una dieta rica en ácido fólico, el riesgo es menor. Sucede lo mismo en las mujeres que han empezado a ingerir alcohol en la adolescencia".
En cuanto a los beneficios del aceite de oliva virgen, "curiosamente Jaén es una de las ciudades de España con una mortalidad más baja por cáncer de mama. Quizá se deba al consumo de este tipo de aceite".

¿Cada cuánto deben realizarse las mamografías? ¿Es peligroso hacer muchas?

La periodicidad ideal del estudio mamográfico está en discusión, aunque nadie pone en duda los beneficios de un control anual o bienal. En algunos casos deben hacerse controles a períodos más cortos, al cabo de cuatro, seis, ocho, diez meses, dependiendo de cada caso y de que se tenga que realizar un control evolutivo de alguna imagen. Ningún estudio científico ha demostrado que la mamografía periódica cree ningún perjuicio a corto ni a largo plazo, salvando la molestia inherente a la compresión necesaria para un correcto estudio. Estos datos están fundamentados en seguimientos durante períodos superiores a los 20-25 años a mujeres estudiadas anualmente con mamografía, realizados con aparatos más antiguos que los actuales, que ya en su momento irradiaban poco y actualmente irradian unas 20 veces menos que los modelos iniciales. Se ha calculado que si la mamografía llegase a producir algún cáncer en las mujeres estudiadas, por cada uno de ellos, habríamos diagnosticado al menos entre 80 y 120 cánceres precozmente, por lo que el balance riesgo-beneficio es claramente positivo para la mamografía.


Fuente: La periodicidad ideal del estudio mamográfico está en discusión, aunque nadie pone en duda los beneficios de un control anual o bienal. En algunos casos deben hacerse controles a períodos más cortos, al cabo de cuatro, seis, ocho, diez meses, dependiendo de cada caso y de que se tenga que realizar un control evolutivo de alguna imagen. Ningún estudio científico ha demostrado que la mamografía periódica cree ningún perjuicio a corto ni a largo plazo, salvando la molestia inherente a la compresión necesaria para un correcto estudio. Estos datos están fundamentados en seguimientos durante períodos superiores a los 20-25 años a mujeres estudiadas anualmente con mamografía, realizados con aparatos más antiguos que los actuales, que ya en su momento irradiaban poco y actualmente irradian unas 20 veces menos que los modelos iniciales. Se ha calculado que si la mamografía llegase a producir algún cáncer en las mujeres estudiadas, por cada uno de ellos, habríamos diagnosticado al menos entre 80 y 120 cánceres precozmente, por lo que el balance riesgo-beneficio es claramente positivo para la mamografía.


sábado, 10 de julio de 2010

La asimetría mamaria es la principal alteración en jóvenes

EL RIESGO DE CÁNCER NO AUMENTA CON LOS IMPLANTES

A pesar de la corriente de pensamiento que relaciona las prótesis mamarias con motivos estéticos, su implantación obedece a problemas físicos y psicológicos, según ha explicado Emma Araya, cirujana plástica de la Clínica Sáinz Arregui, en Bilbao.



Las alteraciones en el desarrollo de las mamas y sus manifestaciones aparecen ya en la adolescencia y requieren cirugía plástica. "Aunque existe una corriente de pensamiento que relaciona la prótesis mamaria con motivos estéticos, estos casos obedecen a algún problema físico o psicológico", ha señalado Emma Araya, cirujana plástica de la Clínica Sáinz Arregui, en Bilbao, y ponente del I Curso de Ginecología Infanto-Juvenil, que se ha celebrado en Bilbao. La reunión, dirigida por el ginecólogo José Antonio Iparraguirre, es la primera de este tipo que se organiza en España y ha contado con la colaboración de la Fundación de Estudios Sanitarios.




"Las alteraciones más comunes son la asimetría y las mamas tuberosas y hay chicas muy jóvenes que padecen hipertrofias graves "




Las malformaciones en las mamas constituyen un problema evidente desde la infancia. Y sus consecuencias no sólo son una cuestión física o estética. Las relaciones sociales, la autoestima y el equilibrio psicológico de las jóvenes que sufren estos problemas se ven seriamente afectados. "Los efectos psicológicos en muchos casos pueden ser graves y para toda la vida", ha apuntado.
En palabras de la especialista, "las alteraciones más comunes son la asimetría y las mamas tuberosas. Hay chicas muy jóvenes que padecen hipertrofias graves, pero en la mayor parte de los casos se trata de hipoplasias. Otro tipo de malformación en las chicas adolescentes es el síndrome de Poland, una enfermedad de carácter raro y congénito en la que se ve afectado el desarrollo muscular".

"En su protocolo de actuación estos profesionales extreman la seguridad con las tarjetas de la prótesis utilizada y la referencia del material "

Además, según la experta, "todos estos casos requieren cirugía plástica y la mayoría necesitan una prótesis mamaria".
Este curso "pretende sobre todo poner en común los puntos de vista de diferentes especialidades -ginecólogos, pediatras, endocrinos, dermatólogos- sobre temas relacionados con la ginecología en pacientes infanto-juveniles", ha afirmado Iparraguirre, director de la cita, que ha estado auspiciada por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia y los hospitales bilbaínos de Cruces y Basurto.

En este sentido, "intentamos que la ginecología infanto-juvenil adquiera el rango de subespecialidad, como ocurre en muchos otros países, especialmente en Latinoamérica, donde, como es el caso de Argentina, tiene incluso sociedades científicas específicas", ha añadido Iparraguirre.

El encuentro ha servido también para desmentir algunas informaciones falsas que circulan entre la sociedad. Así, Araya ha recordado que "el riesgo de padecer cáncer de mama no aumenta en las mujeres con implantes mamarios. No existe ninguna relación".

Prótesis de calidad Acerca de las últimas polémicas surgidas a raíz de algunos implantes mamarios defectuosos -en marzo Francia dio una nueva voz de alarma que se suma a otras anteriores de Estados Unidos-, la cirujana plástica ha comentado la importancia de utilizar materiales y prótesis de calidad. En su protocolo de actuación estos profesionales extreman la seguridad. Para ello utilizan tres hojas con las tarjetas de la prótesis utilizada y la referencia del material. "Una se entrega al paciente, otra es para la clínica y otra se envía al propio fabricante".
De esta forma, es fácil controlar qué persona lleva determinada prótesis. "Ante una reclamación, este método es una forma seria, rigurosa y segura para controlar los materiales y poder localizar a los receptores".