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miércoles, 13 de julio de 2011

Lo que hay que saber antes de realizarse una mamografía


Si la prueba se realiza una vez al año, disminuyen las probabilidades de morir por cáncer de seno.

Una reducción significativa del 30% de muertes por cáncer de seno es el impacto que generaría el examen de mamografía, según un estudio realizado por científicos de la Universidad Queen Mary de Londres, a más de 130 mil mujeres durante 30 años.

Un tema no menor, si consideramos que en nuestro país esta patología ocupa el tercer lugar entre las causas de muerte por cáncer en la mujer. La tecnóloga médica y especialista en radiología de la U. San Sebastián, Rosa Rojas, explica que esta prueba consiste en una exploración diagnóstica de imagen por rayos X de la glándula mamaria y corresponde, tal como lo advierte la publicación británica, “en un adecuado procedimiento de prevención”.

El procedimiento

“Durante el procedimiento se comprime la mama que está constituida por tejido adiposo, así se obtiene la mayor resolución posible en la visualización del tejido de la glándula mamaria”, dice la radióloga de la USS. Y agrega, “la comprensión del tejido es un proceso breve de no más de 10 minutos que puede producir incomodidad, pero no necesariamente dolor, porque eso va a depender de qué tanta sensibilidad tenga la mujer en sus tejidos, dependiendo de la etapa de su ciclo”.

La radióloga de la USS advierte que la edad promedio para realizar este examen es 40 años, con periocidad de uno o dos años, de acuerdo al diagnóstico de la paciente. Mientras que mujeres de 30 años deben realizarse el examen en caso de contar con antecedentes familiares de cáncer de mamas o cáncer cervicouterino. Por otra parte, es aconsejable que mamás primerizas de 30 o más años también se lo practiquen.

Actualmente el examen se realiza con mamógrafos, pero también existen otras opciones de diagnóstico como la mamografía digital directa que detecta de mejor manera las microcalcificaciones. Otra alternativa es la resonancia magnética. “Muchos pacientes prefieren hacerse este examen para evitar la mamografía tradicional, pero es menos exacta”.

Previo al examen

La académica sugiere no aplicarse desodorante previo al examen. “Esos productos dejan cristales en la piel y provocan que se visualicen micro calcificaciones o que el examen resulte falso positivo”.

Por otra parte, es importante que la paciente tenga una actitud relajada al momento de hacerse la prueba y esté bien informada acerca de los detalles de su período menstrual, como por ejemplo a qué edad fue el primer ciclo. “Estos antecedentes ayudarán en el resultado del examen”, comenta la tecnólogo médico.

La especialista recalca que la mejor manera de prevenir estas patologías es a través del autoexamen mensual o técnicas de autopalpación mamaria que las pacientes se pueden practicar en su hogar y que sirve para detectar quistes u otros problemas de la zona.


fuente: la segunda

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