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jueves, 14 de abril de 2011

Fertilidad y lactancia materna tras mastectomía. Creación de un plan de cuidados de Enfermería.

Trabajo publicado en la Revista Digital Portales Médicos 2011


Autores:
Tíscar González,V.;
Rodriguez Nuñez, A.M.;
González Lázaro,A.I.;
*Zabala Olaechea, I.
Enfermeras del Hospital de Basurto y *Cruces.


Resumen:

El cáncer de mama es el crecimiento desenfrenado de células malignas en el tejido mamario. Existen dos tipos principales de cáncer de mama, el carcinoma ductal, el más frecuente, que comienza en los conductos que llevan leche desde la mama hasta el pezón y el carcinoma lobulillar que comienza en los acinos glandulares.

La mastectomía es la extirpación quirúrgica de la mama, encaminada a tratar enfermedades del tejido mamario, como el cáncer de mama.

Tan sólo entre un 5-15% de las mujeres que han padecido un cáncer de mama siguen siendo fértiles, por lo que la gestación es una posibilidad infrecuente pero no imposible.

En los casos con tratamiento conservador sin tratamiento asociado se han descrito escasos éxitos de lactancia materna a través de la mama tratada pero no existe dificultad alguna para la lactancia en la mama contra lateral sana.

Tratamientos con quimioterapia, Metotrexato, Ciclofosfamida pueden perjudicar al lactante por lo que se desaconseja en estos casos.

El cuidado de la imagen exterior y el estar a gusto consigo misma favorece que la mujer mastectomizada mejore su estado de ánimo, lo que es importante para la recuperación total de la enfermedad.

El trauma producido por la intervención quirúrgica y por la propia enfermedad hace que la mujer se sienta poco o nada femenina.

La lactancia materna exitosa hace que la mujer, a pesar de la mutilación sufrida, vea como su cuerpo responde y se sienta útil como mujer y madre. Es beneficioso tanto para la mujer afectada como para su pareja y familia.

Ayuda a afrontar la enfermedad, mejora el estado de ánimo, la autoestima, la sexualidad y la imagen corporal.

Palabras clave: mastectomía, fertilidad, lactancia materna, cáncer de mama


INTRODUCCIÓN:

Durante el año 2000 se diagnosticaron en España alrededor de 14.934 nuevos casos de cáncer de mama. Según la Internacional Agency for Research on Cancer (IARC), tanto en España como en el resto de países desarrollados se observa un incremento de su incidencia, consecuencia en gran medida, del cribado de éste tipo de cáncer. Al mismo tiempo, se observa una clara disminución de la mortalidad en países desarrollados (Marzo, 2003).

En los últimos años, el cáncer de mama no sólo ha experimentado un aumento en su incidencia, sino que además la edad de aparición es menor. Al mismo tiempo, los cambios sociológicos de nuestra sociedad han conllevado que la edad de la maternidad en las mujeres primíparas aumente considerablemente (Giménez, 2009).

Debido a ello, en los últimos años se ha producido un aumento en la frecuencia de las siguientes situaciones:

DIAGNÓSTICO DE CÁNCER DE MAMA DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:

Durante el embarazo y la lactancia el tumor que más frecuentemente se diagnostica es el cáncer de mama. El cáncer de mama en menores de 35 años es poco frecuente, ya que se estima una incidencia media de 1/3000 partos.

El cáncer de mama durante la gestación representa tan sólo el 1-3% de todas las neoplasias de mama. No obstante, la supervivencia es peor durante la gestación (20-30%) que en la población general. Ello es debido en gran medida a que la mama ingurgitada dificulta el diagnóstico precoz del proceso, retrasando e interfiriendo el diagnóstico definitivo.

Cuando la lesión se diagnostica precozmente (lesión de menos de 3 meses, menos de 2cm y sin afectación ganglionar) la supervivencia global es similar a la no gestante (70-80%).

Además durante la gestación existe un incremento de la vascularización y en el drenaje linfático lo cual facilita la afectación de ganglios linfáticos empeorando así el pronóstico. A todo ello, hay que unir un incremento hormonal que puede influir de modo adverso en el curso de la enfermedad.

El tratamiento de elección en estos casos es la mastectomía radical, ya que una cirugía conservadora precisaría de tratamiento de radioterapia posterior lo cual está contraindicado para el feto. La necesidad de quimioterapia, con poca frecuencia constituye una base clara para interrumpir un embarazo en curso, aunque cada estrategia de tratamiento en esta circunstancia debe ajustarse a las necesidades individuales de la paciente. (Harrison).

Debido a que el cáncer de mama en la gestante se diagnostica con mayor frecuencia en estadios avanzados, globalmente presenta un peor pronóstico.

Al mismo tiempo, no existe evidencia suficiente para afirmar que la interrupción del embarazo cambie el pronóstico del cáncer de mama.

Durante la lactancia la mastectomía se realiza al de 10-15 días tras la supresión de la lactancia para que disminuya así el volumen y la vascularización.

Cuando el diagnóstico se lleve a cabo en el primer trimestre de gestación se realizará la cirugía radical esperando a la madurez fetal para finalizar la gestación y continuar con el resto de terapias (quimioterapia y radioterapia).

En los casos hasta ahora descritos la lactancia materna está contraindicada.

EMBARAZO TRAS CÁNCER DE MAMA:

Como consecuencia de los tratamientos que contienen alquilantes e inhibidores de la topoisomerasa se produce de forma segura la interrupción de la ovulación. Los esquemas de quimioterapia empleados para tratar el cáncer de mama muy frecuentemente afectan la fertilidad debido a que causan insuficiencia ovárica temporal o permanente. Lo que en muchos casos se establece como insuficiencia ovárica prematura ha originado que la mujer tratada con medicamentos citostáticos sea menos fértil que la mujer que no ha recibido quimioterapia (Thewes, 2005).

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